Gaspar Tagliacozzi, de la cirugía reconstructiva en el Renacimiento

Abel Fernando Martínez Martín | 16/02/2025 - 17:44 | Compartir:

El médico del Renacimiento italiano Gaspar Tagliacozzi (1545-1599), quien fue profesor de anatomía, de cirugía y de teoría médica en la prestigiosa Universidad de Bolonia, publicó, finalizando el siglo XVI, en 1597, su libro: Una nueva cirugía en el arte, hasta ahora desconocido por todos, de reparar la falta de narices, orejas y labios, mediante el injerto de piel del brazo, con el que pasó a la historia de la medicina occidental como un pionero de la cirugía plástica y como el primer cirujano en Europa en utilizar injertos de piel en la cirugía reconstructiva. 

Gaspar Tagliacozzi, de la cirugía reconstructiva en el Renacimiento
Ilustración que aparece al final del libro Una nueva cirugía en el arte, hasta ahora desconocido por todos, de reparar la falta de narices, orejas y labios, mediante el injerto de piel del brazo, del crujano renacentista italiano, Gaspar Tagliacozzi, explicando el método italiano creado por él para la reconstrución quirúrgica de la nariz y, un nuevo retrato al óleo, recientemente aparecido, del cirujano Gaspar Tagliacozzi joven, pintado cerca del año 1580.

La obra de Gaspar Tagliacozzi incluye 22 placas bien ilustradas, grabados explicados por el autor, al final de la obra quirúrgica, con el fin de permitirle a otros cirujanos poder utilizar fácilmente el método italiano para reconstruir las narices sin tener que recurrir al uso de las incómodas prótesis. Recomienda, Tagliacozzi, que el tiempo óptimo para mantener la nariz adosada al brazo es de dos a tres semanas mediante una especie de arnés, transcurrido este lapso, se debía practicar otra cirugía para poder separar el brazo de la nariz y darle forma a la nueva nariz reconstruida.

El profesor Gaspar Tagliacozzi nació y murió en Bolonia, ciudad italiana donde comenzó sus estudios de Medicina a los 20 años, en 1565. Hijo de una familia de comerciantes de seda, Gaspar estudió en la Universidad de Bolonia, donde tuvo profesores de la talla de Gerolamo Cardano y Ulises Aldrovandi. A los veinticuatro años, Gaspar Tagliacozzi se licenció en Filosofía y Medicina en la Universidad de Bolonia, que contaba con su anfiteatro anatómico. En 1576 obtuvo su segundo título, el de Filosofía, que le abrió las puertas del Collegio di Arti e di Medicina como doctor colegiado.

La rinoplastia, cirugía que ya practicaba Susruta en la India en el siglo III de nuestra era, resurge en el siglo XV, 1.200 años más tarde, en Italia, sin existir ninguna relación hasta ahora comprobada. Por alguna razón, resurge la práctica que surgió en la India, cuando se les cercenaban las narices a los infieles y, siglos después, cuando espadachines y víctimas de la sífilis perdían por diferente causa su narices, como le sucedió al astrónomo danés Tycho Brae, quien andaba con una nariz de plomo a causa de haber perdido la suya en un duelo con otro noble danés producto de un desacuerdo en el campo de las matemáticas.

Gaspar Tagliacozzi, en 1597 con su investigación, mejoró el trabajo ya iniciado por el cirujano siciliano Gustavo Branca y por su hijo Antonio, quienes trabajaron en Catania, en Italia, en el siglo XV, creando el que fuera llamado método italiano para la cirugía de la reconstrucción nasal. 

En una cita de su libro, Tagliacozzi, expresa claramente el papel de la cirugía plástica: "Restauramos, reconstruimos y restauramos aquellas partes que la naturaleza ha dado, pero que la fortuna ha quitado. No tanto para deleitar la vista, sino para animar el espíritu y ayudar a la mente de los afligidos". 

El método italiano fue criticado por su colega Gabriele Fallopio, por obligar al paciente a permanecer con el brazo inmovilizado por muchos meses y porque el resultado no estaba garantizado, ya que la piel se desprendía muy fácilmente. El método del cirujano plástico Tagliacozzi fue practicado durante los siglos XVI y XVII y su utilización decayó en el siglo XIX en toda Europa. 

El método de Gaspar Tagliacozzi quedó olvidado durante unos años hasta que fue redescubierto nuevamente en el año 1800 por el cirujano alemán Karl Ferdinand von Graefe, tras lo cual se utilizó nuevamente hasta principios del siglo XX, cuando ya reina la moderna cirugía con su asepsia y su antisepsia, con la anestesia, los rayos X y los antibióticos. 

Gastar Tagliacozzi muere, en su natal Bolonia, a los 54 años y fue enterrado con honores en la iglesia del convento de san Giovanni Battista, pero no lo dejaron descansar en paz. Tras unos años de su muerte, el pionero de la cirugía plástica reconstructiva, al correr el rumor de haber practicado la magia y caído en la herejía, es excomulgado y su cadáver desenterrado de la tumba en la iglesia y vuelto a enterrar en tierra no consagrada, a las afueras de las murallas de Bolonia. 

A petición de la familia y de sus colegas, el Tribunal de la Santa Inquisición abrió una investigación que concluyó que la acusación era fruto de maledicencias de envidiosos, a los que condenó al tiempo que absolvió a Gaspar Tagliacozzi y ordenó restituir su cuerpo a la tumba original en la iglesia del convento de san Giovanni Battista.

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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