Herófilo de Calcedonia (335-280 a. C.), médico griego perteneciente a la escuela de Alejandría, nacido en Bitinia, Calcedonia, en el Asia Menor, hoy Kadikoy en la actual Turquía, se formó en la escuela médica de la isla griega de Cos y luego viajó a Alejandría, donde vivió toda su vida en la ciudad del delta del Nilo, la Alejandría del Faro y los faraones Ptolomeos, de la Biblioteca y del primer Museo, centro de investigación creado en honor de las musas, que contaba con salas de disección anatómica. Herófilo es considerado el primer anatomista de la historia.
Herófilo de Calcedonia fue el primer médico en distinguir los nervios de los tendones y en anotar la diferencia entre los nervios motores y los nervios sensitivos. Exploró y describió las partes del globo ocular, la retina y el nervio óptico. Describió, además, la tráquea y la epiglotis y, también, definió la estructura y la función de los músculos del estómago y del colédoco. Distinguió el cerebelo del cerebro y describió las meninges, los plexos coroideos, el cuarto ventrículo, donde situaba el alma, y la confluencia de los senos cerebrales conocida hoy, en su honor, como la prensa de Herófilo. Herófilo también le dio nombre al duodeno (de doce dedos de longitud) y al hueso hioides. Conoció Herófilo la existencia del sistema linfático y describió el hígado, los ovarios, el útero y las trompas uterinas.
Relacionó también, el anatomista de la Escuela de Alejandría, el pulso con los latidos del corazón y afirmó que la inteligencia no se encuentra, como decían Aristóteles y Empédocles en el corazón, sino en el cerebro, como lo sostuvo Alcmeón, hace 25 siglos, quien fue el creador del primer concepto de salud como armonía de los elementos y el primer médico en considerar al cerebro como la sede del pensamiento humano.
Herófilo de Calcedonia fue el primer médico en realizar sistemáticamente disecciones anatómicas de cuerpos humanos, que se hacían en público en el museo, sentando las bases de una anatomía más exacta, alejada de los humores hipocráticos, iniciando la práctica de autopsias con su contemporáneo Erasístrato de Ceos. Ambos estudiaron el cuerpo humano mediante disecciones tanto en animales de experimentación como en cadáveres humanos y practicaron, afirman las fuentes, vivisecciones, por las que ha sido muchas veces condenada la anatomía de los médicos alejandrinos.
El enciclopedista romano Aulo Cornelio Celso, en su obra De Medicina, y uno de los primeros teólogos de la Iglesia, Tertuliano, quien lo llamó "El carnicero", afirmó que practicó la vivisección con 600 prisioneros, que eran "criminales y esclavos condenados a muerte que se hizo salir de la prisión por orden de los reyes".
Herófilo y Erasístrato tuvieron la oportunidad única de practicar la disección humana, Galeno, el sintetizador de la medicina antigua, hizo su anatomía en monos y cerdos y solo pudo ver dos cadáveres humanos en su vida, pero el período, único en la historia de la medicina, fue breve, unas tres a cuatro décadas, cuando la prohibición en la disección humana fue levantada en Alejandría por los Ptolomeos, mientras no era permitida en ninguna otra parte del mundo, luego de lo cual, la disección humana fue nuevamente prohibida y no permitida por durante 18 siglos, hasta el Renacimiento, cuando se reinicia la práctica médica en las primeras universidades.
Se le atribuyen a Herófilo de Calcedonia ser profesor de Agnodice y escribir nueve tratados, uno de obstetricia, uno para parteras, tratados de anatomía y el de las causas de la muerte repentina. Ninguno de estos libros sobrevivió tras la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Sabemos de él porque otros médicos posteriores, sobre todo Claudio Galeno, formado en anatomía en Alejandría, lo citan frecuentemente.
Abel Fernando Martínez Martín
Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).