Erasístrato de Ceos y el diagnóstico del mal de amor 

Abel Fernando Martínez Martín | 21/06/2025 - 22:06 | Compartir:

Erasístrato (310-250 A.C.) nació en la isla de Ceos, una de las Cícladas, en el mar Egeo, en Grecia, en una familia de médicos. Estudió medicina en Atenas y luego se mudó a Alejandría, en donde enseñó y practicó la medicina y fue médico del rey Seleuco I de Siria, uno de los herederos del imperio de Alejandro Magno. Erasístrato contribuyó a fundar la Escuela de Medicina de Alejandría, que se destacó por sus avances en anatomía humana y también por crear el Museo de Alejandría, en el siglo III antes de nuestra era. Con su maestro Herófilo, fueron pioneros en hacer disecciones anatómicas en público, en el Museo y vivisecciones en criminales.

Erasístrato de Ceos y el diagnóstico del mal de amor 
Erasístrato descubre la causa del mal de Antíoco. El médico griego Erasístrato de Ceos, de la helenística Escuela de Alejandría, vestido de rojo sentado al lado de la cama en la que está Antíoco, descubre mediante la observación la causa del mal que tiene postrado al rey: el amor imposible que siente hacia su madastra Estratonica, de la que estaba perdidamente enamorado, en un óleo sobre lienzo elaborado por el pintor francés neoclásico Jacques-Louis David, del año 1774. Este óleo de David fue galardonado con el Prix de Rome, ese mismo año.

Erasístrato escribió dos obras de anatomía, de las que hoy se conservan sólo unos fragmentos, tras la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Estos contienen descripciones del corazón y de sus válvulas, de la tráquea, el hígado, las vías biliares y del cerebro. Descubrió, Erasístrato, que había nervios sensitivos y otros motores y que existían tres tipos de conductos: las venas, las arterias y los nervios. Descubrió la epiglotis. Erasístrato influyó la doctrina atomista de Demócrito.

Del historiador griego Plutarco (50-120) es la narración que aparece en la "Vida de Demetrio Primero de Macedonia", parte de su libro Vidas Paralelas, en el que narra un episodio en que el joven príncipe Antíoco, hijo del rey Seleuco I, sufre una intensa aflicción a causa de un amor prohibido que siente hacia su madrastra, Estratonice. 

El médico Erasístrato, quien ejercía en la corte de Seleuco, diagnosticó la dolencia observando los cambios fisiológicos del joven. Notó que su pulso se alteraba notablemente ante la presencia de su amada Estratonice, lo que lo llevó a concluir que la causa de la enfermedad era la afección del alma por el amor imposible. El método de diagnóstico, basado en la observación empírica del pulso y de otras señales corporales, anticipa la medicina moderna. Erasístrato de Ceos, basado en la observación empírica y en la comparación de las respuestas fisiológicas ante diferentes estímulos, puede considerarse un precursor; para él, las emociones tenían un papel determinante en el funcionamiento del organismo. 

Leamos a Plutarco:

"Sucedió que Antíoco se enamoró de Estratonica, que era joven; mas tenía ya un hijo de Seleuco, padre de Antíoco, por lo que vivía en la mayor aflicción y congoja, luchando con el mayor esfuerzo contra esta pasión; pensó salir de ella poco a poco con no cuidarse de remedios y con acortar la comida, fingiendo que se hallaba enfermo. El médico Erasístrato comprendió sin dificultad que estaba enamorado; pero deseando descubrir de quién, lo que no era tan fácil, se quedó en su cámara; y si entraba algún mancebo o alguna joven, miraba a Antíoco al rostro, y observaba los miembros y movimientos del cuerpo, que naturalmente son afectados cuando el ánimo sufre una vehemente impresión. Viendo que cuando entraba Estratonica, que iba muchas veces, sola o acompañada de Seleuco, se notaban en Antíoco las señales de Safo: apocamiento de la voz, encendimiento del color, caimiento de los ojos, repentinos sudores, alteración e intercadencia del pulso y, finalmente, que tenía desmayos, dudas, temores, y poco a poco se iba quedando pálido, conjeturó Erasístrato, por todos estos indicios, que el hijo del rey no estaba enamorado de otra sino de su madrastra, y que había de callarlo hasta morir.

[...]

Erasístrato, fiado en el grande amor de Seleuco a su hijo, resolvió un día decirle que el joven estaba enfermo de amores, pero de amores imposibles e insanables. 'Porque ni tú con ser su padre- replicó Erasístrato tendrías semejante condescendencia si sus deseos se dirigieran a Estratonica'; y entonces Seleuco: 'yo tendría a dicha hasta ceder el reino por ver recobrado a mi hijo!'. Pronunció Seleuco estas palabras con grande agitación y derramando lágrimas, y Erasístrato, tomándole la diestra: 'Todo está remediado- le dijo- porque siendo padre, marido y rey, serás también el mejor médico de tu casa' […] Convocando Seleuco el pueblo a junta general, le dijo ser su voluntad y tener determinado declarar rey de todas las provincias altas a Antíoco y reina a Estratonica, enlazándose ambos en matrimonio… Tal se dice haber sido la ocasión y el motivo del matrimonio de Antíoco y Estratonica".

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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