Las medidas sanitarias de EEUU en la construcción del canal de Panamá 

Abel Fernando Martínez Martín | 07/09/2025 - 03:18 | Compartir:

Gracias a la lección del catastrófico fracaso del canal francés dirigido por Ferdinand Lesseps, los médicos militares estadounidenses entendieron, desde el principio, que la construcción del canal de Panamá debía incluir las medidas sanitarias necesarias para enfrentar la fiebre amarilla, tras el éxito logrado en la erradicación del díptero vector de la enfermedad epidémica en La Habana. 

Las medidas sanitarias de EEUU en la construcción del canal de Panamá 
Carro de fumigación tirado por mulas que fue usado por los norteamericanos en las acciones de saneamiento de la Zona del Canal y las ciudades de Panamá y Colón, dirigidas por el coronel médico William C. Gorgas, en 1906. Gorgas escribe que les tomaba un mes fumigar las casas de Ciudad de Panamá, y al año hacían tres recorridos y gastaban 120 toneladas del polvo insecticida piretro y 300 toneladas de azufre, mucho más material que el que había sido empleado con el mismo fin en La Habana porque, sostiene Gorgas: “partíamos de la premisa que la fumigación había sido la acción más eficaz para eliminar la fiebre amarilla”.

El médico militar William C. Gorgas, basado en la exitosa erradicación de la fiebre amarilla en la capital cubana, escribía desde La Habana a su jefe, el general George Sternberg, el Cirujano General del Ejército de los Estados Unidos, tras el éxito en La Habana: "Si pudiéramos proteger a los obreros que han de participar en la construcción del Canal, como hemos protegido a los habitantes de La Habana, podremos construirlo sin las enormes pérdidas de vida que sufrieron las fuerzas francesas. Opino que los métodos que tan buenos resultados han obtenido en La Habana podrían aplicarse con éxito también en el Istmo".

Mientras el coronel médico William C. Gorgas viajaba en comisión a Egipto, para asistir a la Conferencia Mundial de Enfermedades Tropicales en 1903, apoyado por los Estados Unidos, Panamá declaró su independencia de Colombia y, en noviembre de 1903, firmó un tratado que le concedía a los norteamericanos el derecho a ejercer una autoridad cuasi militar para aplicar medidas sanitarias en la zona del Canal y las ciudades de Panamá y Colón y nombrar a Gorgas como jefe del Departamento de Sanidad de la Comisión del Canal.

En Panamá, el coronel William C. Gorgas, se hizo cargo de las tareas de higienización en 1904, realizando la construcción del alcantarillado, desecando pantanos, pavimentando calles y realizando campañas de fumigación contra el mosquito. William Gorgas tenía la certeza que el plan de saneamiento debía concluir antes que llegaran los miles de trabajadores para la construcción del canal. 

William C, Gorgas construyó potabilizadoras de agua en las ciudades de Panamá, en el Pacífico y Colón, en el Caribe y ordenó construir un hospital para 1.500 enfermos en Ancón, donde estuvo antes el hospital francés. En 1905 se registró el último caso de fiebre amarilla en la Ciudad de Panamá. El hospital llamado de Ancón, al principio, terminó llamándose, en honor a su fundador, Hospital Gorgas.

La erradicación de la otra enfermedad transmitida por mosquitos, la malaria, llevó en Panamá mucho más tiempo. Gorgas recurrió a lo aprendido con Carlos Juan Finlay y, sabiendo que el Anopheles, el vector de la malaria, no podía volar muy lejos sin antes posarse sobre algún tipo de vegetación, ordenó limpiar de la vegetación tropical áreas de 180 metros alrededor de los sitios donde vivían o trabajaban los obreros y administrativos del canal de Panamá. 

El control del zancudo vector se convirtió así en el centro de la ingeniería sanitaria de los Estados Unidos en Panamá. Una visión clara sobre la ecología de los vectores fue fundamental para realizar el control sanitario. Luchar contra la enfermedad requería un conocimiento ambiental; ahí fueron los entomólogos los que aportaron pautas importantes para la erradicación. 

Las calles pavimentadas eliminaron los charcos de agua que eran ideales para reproducir el mosquito vector y el acueducto acabó las cisternas de acopio de agua lluvia. Donde la etapa inicial de urbanización había creado condiciones ideales para la difusión de enfermedades infecciosas, la modernización de la infraestructura urbana de Panamá controló estas condiciones, en las áreas que estaban ocupadas por los norteamericanos.

Sobre su campaña para erradicar el mosquito en Panamá, el coronel médico Willian C. Gorgas escribió que les tomaba un mes fumigar todas las casas de ciudad de Panamá y en un año cubrían tres recorridos fumigando las residencias de la ciudad. Al año gastaban 120 toneladas del polvo insecticida piretro y 300 toneladas de azufre. Mucho más material del empleado en La Habana porque, sostiene Gorgas: "partíamos de la premisa de que la fumigación había sido la acción más eficaz para eliminar la fiebre amarilla". En 1905 se registró el último caso de fiebre amarilla en ciudad de Panamá.

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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