El escocés John Brown y la excitabilidad

Abel Fernando Martínez Martín | 02/11/2025 - 17:20 | Compartir:

El sistema del médico escocés John Brown (1735 - 1788), graduado en medicina en la Universidad de St, Andrew, tras el rechazo de la Universidad de Edimburgo a hacerlo pues sus teorías estaban en oposición con las de la escuela de Medicina de Edimburgo, representada por Cullen, Monro y Duncan, es expuesto por el epistemólogo y médico francés Georges Canguilhem como la ilustración de una ideología médica en el siglo XVIII, donde la simplificación es la nota característica del médico nacido en el sur de Escocia, John Brown, tanto de su teoría como de la práctica médica de ella derivada, que está reducida a dos actos terapéuticos opuestos: ya sea estimular o debilitar los estímulos. 

El escocés John Brown y la excitabilidad
Dos grabados que aparecen en la obra Elementa Medicinae, editada en Edimburgo en 1780, del médico escocés del siglo XVIII John Brown (1735 - 1788), que sostiene que las enfermedades están causadas por la falta (astenia) o por el exceso de estímulos (estenia). En el grabado del frontispicio de la derecha, de su libro Elementos de Medicina, firma en latín, idioma del que era experto el médico escocés, como Joannes Bruno M. D., y el frontispicio de la izquierda lo firma como John Brown MD., nombre por el que se conoce al médico escocés.

John Brown, que había cursado primero dos años de teología y luego la carrera de medicina, donde es influido por el catedrático, médico y químico William Cullen (1710-1790), escribió que "toda la vida consiste en estímulos, y tanto la sobreabundancia como la deficiencia producen enfermedades". Todas las enfermedades derivan de un desequilibrio de la intensidad del estímulo y de la excitabilidad del organismo y las divide en dos grandes grupos: las enfermedades esténicas, con excitación intensa y un exceso de estímulos; y las enfermedades asténicas, con un excitación demasiado débil y ausencia de estímulos. La terapia browniana se basa en los contrarios; es decir, darles estímulos a los enfermos asténicos, la gran mayoría, y retirárselos a los esténicos.

En Edimburgo, John Brown, en 1771, sufre un grave ataque de gota y recibe un tratamiento antiflogístico; es decir, antinflamatorio, como era habitual en su época. Los médicos le prohíben el alcohol y el consumo de carnes, pero Brown no presenta ninguna mejoría y se plantea que no padece de un exceso de sangre como le decían, apoyado en las teorías humorales griegas, sino debilidad y vuelve a comer y a beber una gran cantidad de alcohol y los síntomas de la gota desaparecieron por varios años. Es aquí donde formula su teoría de la excitación.

John Brown crea una escala matemática de excitación, a manera de un termómetro que llega a los 80 grados. Las enfermedades esténicas están entre los 60 y 70 grados de excitación y entre ellas incluye la frenitis, la manía, el delirio furioso, la viruela y el reumatismo. El centro, los 40 grados de excitación, representan la salud ideal y entre los 30 y los 50 grados se encuentran las personas sanas. Entre las enfermedades asténicas, entre los 10 y 20 grados de excitación, se encuentran el escorbuto, la tos, que concibe como enfermedad, el asma, la opresión del estómago y, entre los locos, donde se aplicó la teoría de la excitabilidad, la hipocondría y la melancolía, para las que formula el ejercicio físico y el alcohol. Los médicos que llegaron en la Independencia con la Legión Británica, formados en Europa, la mayoría irlandeses y escoceses, seguían las teorías de John Brown.

En su terapéutica bipolar, para las enfermedades esténicas, Brown indica utilizar el frío, la sangría, los vomitivos, los laxantes, un régimen vegetariano, el opio y el ayuno y, para las enfermedades asténicas, Brown recomienda el vino, la cerveza, la electricidad, las comidas frecuentes con especias y las bebidas calientes.

Se destacan varias tesis en su obra que fue redactada en latín Elementa Medicinae, editada en Edimburgo en 1780: primero la identidad de todos los seres vivientes y la de todos los fenómenos de la vida; la identidad de los estados de salud y enfermedad; el rechazo de una medicina basada en síntomas; la reducción de la mayor parte de las enfermedades a la astenia; la concepción del cuerpo como un todo; y el principio según el cual es la excitabilidad la que mantiene la vida, permite a los seres vivos ser afectados y poder reaccionar.

En 1786, en medio de polémicas por su teoría, John Brown se muda a Londres, donde sufre serias dificultades económicas y termina falleciendo en la miseria, al parecer de apoplejía, en 1788, con 53 años.

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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