¿Qué alimentos recibían los pobres enfermos del hospital de Tunja en tiempos coloniales?

Abel Fernando Martínez Martín | 05/09/2022 - 13:14 | Compartir:

Podemos resumir en tres alimentos las bases de la alimentación que recibieron los pobres enfermos en el colonial hospital tunjano, que fue fundado a mediados del siglo XVI y administrado, desde el siglo XVII hasta 1835, por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Estos alimentos son la carne, el pan y el chocolate, alimentos y a la vez tratamientos, que nunca faltan y que simbolizan la dieta y el cuidado de los hospitalarios.

¿Qué alimentos recibían los pobres enfermos del hospital de Tunja en tiempos coloniales?
El Hospital de la Purísima Concepción de Tunja en su segunda sede colonial en una esquina de la plaza mayor, tras la expulsión de los jesuitas por los borbones en el siglo XVIII; el colegio y la iglesia de los jesuitas pasaron a convertirse en la segunda sede del convento hospital tunjano a donde se trasladaron a finales del siglo XVIII, para dejarlo en 1822, cuando pasa al convento de San Agustín, en la plaza de abajo, y el antiguo hospital se convierte nuevamente en colegio, esta vez en el bicentenario Colegio - Universidad de Boyacá.
Foto: Luis Antonio Buitrago Bello.

Destaca en las cuentas la compra de proteína animal en los gastos del convento hospital tunjano, del pan que nunca falta y del chocolate, que los hermanos del convento hospital de la Purísima Concepción de Tunja preparaban en buena cantidad, agregándole al cacao, el azúcar para endulzarlo, los clavos y la canela para aromatizar este alimento y medicamento americano, muy apropiado para el legendario frio tunjano. Los enfermos del convento hospital de Tunja elevaron protestas cuando les faltó el chocolate. Las discusiones sobre la falta del chocolate llegaron hasta el cabildo, que, en virtud del Patronato Real, vigilaba la administración del hospital a cargo de los hospitalarios. 

No faltan en los suministros hospitalarios, en estos siglos coloniales, la carne que es variada, de res, de cordero y de cerdo, además de los pollos y las gallinas compradas, que además ponen los huevos. No falta nunca la grasa animal, la manteca de cerdo y, por supuesto, el vino, que sirve para todo, para consagrar en las ceremonias religiosas, como parte de medicamentos como el famoso láudano de Sydenham, como antiséptico sobre las heridas y, también, solo o como parte de los alimentos. No existe nunca un límite claro entre un medicamento y un alimento, la buena comida, la oración, el aseo y el reposo son fundamentales en las enfermerías de los conventos hospitales de san Juan de Dios que atienden el cuerpo y el alma de los pobres enfermos para los cuales fueron creados estos hospitales coloniales.

Siempre hay en el menú hospitalario tunjano caldos calientes, el arroz, el maíz y los garbanzos, además de las papas, las ahuyamas, el tomate, la cebolla y el ajo, también figuran la yuca y la arracacha y la sal. No faltan entre las compras que hacen los hermanos hospitalarios las frutas, aunque poco pesan en el conjunto total de los alimentos adquiridos para el hospital; existen referencias en los documentos a frutas como manzanas, fresas, limones y naranjas y, también, a los tamarindos, todos hacen parte de la dieta alimentaria y de los tratamientos aplicados por los hermanos hospitalarios.

Solo una vez encontramos registrada la compra de pescado en el hospital tunjano, mientras la carne es el principal gasto. No se menciona tampoco el plátano, que no les gusta a los ilustrados, en las compras de mercado hospitalarias, sin embargo, el tabaco y el aguardiente también figuran en la lista de las compras del hospital, seguramente como parte de los medicamentos. Aparecen en la lista de compras "el dulce", sin especificar cual, y la leña y el carbón, necesarios para preparar los alimentos.

Por último, es necesario precisar que el hospital tunjano vivía de la limosna pública y, por lo tanto, podía recibir alimentos donados al convento hospital o podía recibir la comida que los vecinos de la ciudad o miembros de las cofradías del hospital le llevaban a los pobres enfermos hospitalizados o contar con los alimentos que cultivaban en la huerta trasera del convento hospital; elementos importantes de la dieta hospitalaria, como las plantas medicinales, que no quedan registrados en las cuentas de las compras realizadas en el convento hospital tunjano en tiempos coloniales, según los documentos que hemos podido rescatar en los archivos hospitalarios.

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, Magister y Doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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