La cruzada contra la cafeína de la Coca-Cola de Harvey Wiley

Abel Fernando Martínez Martín | 31/05/2026 - 15:42 | Compartir:

Harvey Washington Wiley (1844-1930) fue un médico y químico norteamericano quien fue el primer comisionado de la FDA, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos de América, oficina creada en 1906. Llamado el “padre de la Ley de Alimentos y Medicamentos Puros", Wiley escribió dos ediciones del libro Los alimentos y su adulteración, en 1907 y 1911, dedicadas a un público no especializado, donde Wiley divulgaba la historia, la preparación y la adulteración de los alimentos básicos y las bebidas consumidas por los norteamericanos al iniciar el siglo XX. 

La cruzada contra la cafeína de la Coca-Cola de Harvey Wiley
Arriba, Harvey W. Wiley químico jefe del Departamento Agricultura de los Estados Unidos, desde 1883, en su laboratorio químico, con sus ayudantes. Foto Archivo FDA. Y, abajo, niño tomando Coca Cola con pitillo en la playa, lo que no le gustaba nada a Wiley. 

La Coca Cola fue una bebida medicinal creada, en 1886, por el farmacéutico norteamericano John Stith Pemberton en Atlanta, Georgia, que bautizó inicialmente “vino de coca Peberton”; se trataba de una bebida medicinal, un medicamento patentado que se vendía en las farmacias, un tonificante que logró Pemberton a partir de la -hoy perseguida y andina- hoja de coca (Erythroxylum coca) y de la africana nuez de cola (Cola acuminata), rica en cafeína, que con agua carbonata y jarabe de maíz, terminaron convirtiéndose en Coca Cola. 

La patente del tónico medicinal que posteriormente fue adquirida por el empresario y alcalde de Atlanta Asa Griggs Candler, quien fue el que hizo de la bebida tónico medicinal de patente el principal producto de la empresa norteamericana The Coca-Cola Company, la bebida carbonatada más consumida de los siglos XX y XXI y símbolo de estilo de vida de los Estados Unidos.

Harvey Wiley, desde el control de alimentos y bebidas, le declaró la guerra a la Coca Cola, no por su contenido de cocaína, que ya había sido retirada de la fórmula diez años atrás, sino por su contenido de cafeína y su cruzada casi arruina a la compañía norteamericana. A diferencia del té y del café, que consumían los adultos, la Coca-Cola era el principal refresco consumido por los niños y adolescentes norteamericanos en todo el país, sostenía Wiley. En 1907 aparecieron titulares en la prensa que afirmaban "El doctor Wiley eliminará la droga de las fuentes de soda", sus adversarios lo denominaban: “químico fundamentalista”.

El conflicto entre Harvey Wiley y la Coca Cola estalló en un juicio federal conocido con el curioso nombre de: “Los Estados Unidos contra cuarenta toneles y veinte barriles de Coca Cola”, proceso que inició en el tribunal de Tennessee en marzo de 1911. Aunque la mayoría de los testimonios fueron de naturaleza química, médica o sicológica, no faltaron los grupos religiosos fundamentalistas, que arguyeron que el consumo de Coca Cola "provocaba fiestas desenfrenadas e indiscreciones sexuales entre las alumnas de las escuelas mixtas e inducía a los muchachos a pasarse la noche masturbándose". 

Curiosamente Harvey Wiley no declaró en el juicio, como todos esperaban, afirman sus biógrafos que fue debido a que con sus experimentos con los jóvenes del famoso Escuadrón del veneno no había podido demostrar nada concreto en su laboratorio, en contra del consumo del popular refresco en la dieta de sus voluntarios. 

El juez falló a favor de la Coca Cola, diciendo que la cafeína no era un aditivo, pues estaba en la fórmula original. La Coca Cola, generosa vencedora anunció que voluntariamente no presentaría ningún niño menor en sus anuncios, promesa que mantuvo hasta 1986. 

Harvey Wiley apeló el fallo y la Suprema Corte devolvió el caso al juez. El arreglo se hizo de común acuerdo fuera de los tribunales. La empresa Coca Cola se comprometía a reducir a la mitad el contenido de cafeína de su popular refresco y pagaría los costos del juicio, a cambio de que Wiley dejara en paz a la poderosa empresa The Coca-Cola Company.

Profile picture for user Abel Fernando Martínez Martín


Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

Ayúdanos para poder seguir informando

Todos los contenidos de El Diario de Salud se encuentran disponibles de manera gratuita; sin embargo, nuestro trabajo y mantener el periódico tiene un costo. Apóyanos. Tu contribución es fundamental para que podamos continuar con nuestra labor.