Desde finales de la década del 60 del siglo XX, en un largo proceso que transcurrió durante un cuarto de siglo, en el que participaron muchas personas, organizaciones médicas y cívicas y profesores de la UPTC, lanzan la idea de volver a crear una Facultad de Medicina en Tunja, lo que lleva a conformar, en 1979, la Fundación Pro-Facultad de Medicina.
Foto: archivo audiovisuales de la UPTC.
En 1980 se creó la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), que contaba con una Escuela de Enfermería. En 1981, se creó administrativamente la Escuela de Medicina de la UPTC, adscrita a la Facultad de Ciencias de la Salud. En 1983 y 1984, la Fundación Pro-Facultad de Medicina construyó 1.000 m2 de aulas, laboratorios, oficinas y el torreón, y gestionó, en 1986, la Ley 50, que autorizó al Gobierno nacional a crear un programa de Medicina con orientación comunitaria en la UPTC. Se publican el Estudio de Factibilidad (1979) y los tres tomos del Estudio de Factibilidad (1986).
En 1993, el Consejo Superior de la UPTC ratificó, mediante el Acuerdo 113, la creación del Programa de Medicina y, en 1994, con el apoyo de todos los estamentos de la región y con participación del departamento y la nación, la UPTC asumió el reto de formar un profesional de la Medicina en Boyacá.
El 8 de agosto de 1994 se inició, en el Torreón Fundadores (en honor los miembros de la Fundación Pro-Facultad de Medicina), el primer semestre del programa con 45 estudiantes. Con la Asamblea Departamental se consiguieron recursos y el contrato de comodato que cedió las instalaciones del Antiguo Hospital a la UPTC para desarrollar el programa de medicina. En este mismo año, la privada Fundación Universitaria de Boyacá inició su programa de medicina en Tunja.
El 9 de mayo de 1997, la Vicerrectoría Académica expresó su reconocimiento “por el empeño y el rigor con que se ha elaborado el Proyecto Académico de Educativo de la Escuela de Medicina […] uno de los mejores y más completos de los que se han presentado en la UPTC”. 13 semestres después de iniciar, terminando el siglo XX y el año 2000, la Escuela de Medicina, graduó, el 15 de diciembre, de acuerdo con lo programado, la primera promoción, integrada por 29 médicos cirujanos de la UPTC.
El Consejo Superior de la UPTC, mediante el Acuerdo 0080 de 2000 consideró que la Fundación Pro-Facultad de Medicina, desde su creación, “se constituyó en comité cívico impulsor y baluarte del proyecto de creación del Programa de Medicina de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia”, al gestionar los estudios de Prefactibilidad y de Factibilidad y la construcción de la infraestructura física para iniciar el Programa, infraestructura y bienes en el Antiguo Hospital San Rafael de Tunja, entregados a la UPTC al iniciar el programa, y al gestionar ante el Congreso “la Ley 50 de 1996, que autorizó la creación de un programa de Medicina, con orientación comunitaria en la UPTC”.
Con la graduación de la primera promoción de médicos, en diciembre de 2000, “la Fundación cumplió a cabalidad con su misión social”. El Consejo Superior de la UPTC otorgó una mención de honor a la Fundación Pro-Facultad de Medicina de la UPTC, el 15 de diciembre de 2000.
50 promociones de médicos de la UPTC, beneficiarios y copartícipes de este proyecto académico son los responsables de escribir el siguiente capítulo de esta larga historia, transformando las condiciones de salud de nuestra comunidad y haciendo, día a día, que la medicina siga siendo la más humana de las ciencias y la más científica de las humanidades y no olvidando el agradecimiento que debemos dar a la gente que hizo posible la escuela, como sucedió en la celebración de los 30 años (2024), en tiempo de tierraplanistas y negacionistas de la historia, no se acordaron de la historia ni de la memoria, ni de la labor de la Fundación Pro-Facultad de Medicina de la UPTC.
Acreditada de alta calidad en dos ocasiones, en 2025 la Escuela de Medicina de la UPTC recibe, por parte del Ministerio de Educación Nacional, en reconocimiento por la acreditación del alta calidad, lograda por segunda vez, en plena pandemia de Covid-19, la Orden Manuel Zapata Olivella, que lleva el nombre de ese médico antropólogo y escritor afrocolombiano, que también hace parte de nuestra historia.
Abel Fernando Martínez Martín
Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).