El profesor José María Bengoa Lecanda (1913-2010) nació en Bilbao, en el País Vasco (España), el 20 de abril de 1913, en una familia de clase media compuesta por siete hermanos. Terminado su educación secundaria le atraía la vida de San Ignacio y estuvo a punto de entrar en la Compañía de Jesús, pero desistió y decidió inscribirse en la Facultad de Medicina de Valladolid.
Al comenzar el tercer año de la carrera, en febrero de 1932, con 19 años, José María Bengoa entró en crisis, unido a las duras condiciones climáticas invernales y a la deficiente alimentación, cuenta en su autobiografía Tras la ruta del hambre. Nutrición y salud pública en el siglo XX (2005): “hicieron que cayera enfermo con una repentina hemoptisis grave”. En el verano tuvo una nueva recaída y sus padres lo enviaron al Sanatorio de la Fuentría en la sierra de Guadarrama, cerca de Madrid, donde estuvo ocho meses internado, dedicado a estudiar los libros de medicina de su tercer año, que había llevado al sanatorio.
Al salir del sanatorio, se presentó a los exámenes en la Facultad en Valladolid, pasando todas las materias del tercer año: “de ser un estudiante que apenas daba lo justo para aprobar las materias, salté a ocupar los primeros puestos. Los tres últimos años fueron buenos, con matrículas de honor en prácticamente todas las materias”. En julio de 1936 terminó el examen de Licenciatura en Medicina y, el día 18, comenzó la incivil guerra civil española, que causaría un millón de muertos.
José María Bengoa Lecanda, declarado “inútil total para el servicio militar”, colaboró con el Gobierno Vasco en la retaguardia y organizó los servicios de sanidad militar del ejército: “se me despertó un instinto intuitivo de la organización de servicios”, lo que le permitió ser “especialista en catástrofes, sobre todo en áreas afectadas por el hambre”. En 1937, tras la caída de Bilbao en manos de los golpistas, pasó a Francia y allí toma la decisión de migrar a Venezuela, en abril de 1938, y llegó a La Guaira 15 días después. Fue el primer exiliado vasco de la Guerra Civil en llegar a Venezuela.
Sus primeras actividades en tierra venezolana estuvieron dedicadas a la medicina social y a los problemas sanitarios del medio rural, una realidad marcada por la miseria, la pobreza, la desnutrición y los problemas de salud derivados, que tenían poco que ver con lo aprendido en la Facultad de Medicina: “La vivienda, la alimentación, la educación, la higiene ambiental, etc., eran de tan bajo nivel que, forzosamente, las enfermedades, principalmente parasitarias, no eran sino un efecto de aquella calidad de vida”. En 1940 fue llamado por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social de Venezuela para colaborar en la recién creada Sección de Nutrición, donde inicia su fructífera carrera.
La experiencia se consigna en su libro Medicina social en el medio rural venezolano (1940). La medicina social le permitió entretejer la salud pública, la nutrición y las ciencias sociales para afrontar los problemas de malnutrición, manteniendo el espíritu crítico que la caracteriza, denunciando las injusticias e inequidades sociales que la generan.
Primero en Venezuela y luego internacionalmente por su participación, durante dos décadas, en la OMS y la OPS, donde ocupó cargos como el de asesor interregional de nutrición, adjunto del Departamento de Nutrición y, jefe del Departamento de Nutrición de la OMS. Tras su jubilación, regresó a Venezuela para hacerse cargo de la Fundación Cavendes (hoy Fundación Bengoa), dedicada a los problemas de nutrición y el hambre en el mundo, de forma particular, en Latinoamérica.
Publicó Nutrition in Preventive Medicine (1976) con G. Beaton. De 1974 a 1979 se desempeñó como profesor de la Maestría de Planificación Alimentaria y Nutricional de la Universidad Central de Venezuela y profesor visitante del MIT, en Boston. En el año 2000 publicó Hambre cuando hay pan para todos. José María Vengoa publicó seis libros y más de 300 trabajos y conferencias y recibió innumerables distinciones en su productiva vida tras haber sido declarado en su juventud “inútil total para el servicio militar”.
Abel Fernando Martínez Martín
Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).