El surgimiento de la biología celular moderna es oficializado al concederle, en Estocolmo, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina del año 1974 a tres investigadores que utilizaron el microscopio electrónico para avanzar en el campo de la biología celular: dos belgas, el médico, biólogo celular y bioquímico Christian de Duve (1917-2013) y el biólogo Albert Claude (1899-1983), el tercero, el también médico y biólogo rumano George Palade (1912-2008), quienes lo recibieron, según los miembros del Comité Nobel, "por sus descubrimientos sobre la organización estructural y funcional de la célula".
Christian René Marie Joseph de Duve, hijo de un comerciante, nació en 1917 en Thames Ditton, a 10 kilómetros de Londres, pues su familia se encontraba temporalmente en Inglaterra tras haber dejado Bélgica a causa de la Primera Guerra Mundial. Terminada la Gran Guerra, en 1920, Christian de Duve, con tres años, y su familia regresaron nuevamente a Amberes en Bélgica, donde estudió primero Humanidades y luego Medicina en la privada y francófona, Católica Universidad de Lovaina, doctorándose en Medicina en 1941. Terminada la II Guerra Mundial, en 1946, se licenció en Bioquímica. Fue luego profesor de Bioquímica de la Universidad de Lovaina y, desde 1962, de la Universidad Rockefeller de Nueva York.
Empezó a trabajar en el Instituto de Medicina de la Universidad Católica de Lovaina, donde comenzó a investigar sobre los organelos celulares. Trabajó en la secreción endocrina del páncreas sobre la insulina y descubrió la otra hormona pancreática, el glucagón. Su posterior trabajo y su mayor logro fue, en 1955, la identificación de los lisosomas, organelos que descomponen y reciclan materiales al interior de la célula. El descubrimiento fue muy importante en el campo de la biología celular; Christian de Duve abrió con su trabajo nuevas vías en la investigación en enfermedades relacionadas con el metabolismo celular.
Duve también trabajó sobre los peroxisomas, organelos que desempeñan un importante papel en el metabolismo de los lípidos y en la desintoxicación de las sustancias nocivas al interior de la célula. Su trabajo de investigación sentó las bases para la investigación de los trastornos metabólicos y de las enfermedades genéticas que afectan el funcionamiento de estos organelos celulares. En 1974, Duve fundó el Instituto Internacional de Patología Celular y Molecular en Bruselas, que fue rebautizado como Instituto Duve en el año 2005.
Christian de Duve fue un prolífico autor que publicó varios libros, muy respetado en el ámbito de la divulgación científica. Los más conocidos son Genética y Biología Celular, La Célula Viva, La Vida en Evolución y La Ciencia y el Hombre, en este último, Duve reflexiona sobre la relación entre ciencia y sociedad y sostiene que la ciencia tiene que contribuir al bienestar humano. Hace énfasis en la importancia de la ética en la investigación científica. En el año 2010 dejó públicamente el catolicismo y se convirtió en agnóstico. Duve se opone abiertamente a la noción de creacionismo en su libro, Genética del Pecado Original: El Impacto de la Selección Natural en el Futuro de la Humanidad.
Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y de la Academia Real de Bélgica, Duve publicó más de 200 artículos científicos en su productiva vida, muchos de ellos claves en el campo de la biología celular y la bioquímica. Duve se interesó siempre en promover la formación de jóvenes investigadores y en fomentar la curiosidad científica, a través de la divulgación, en las nuevas generaciones. Fundó, el nobel de medicina, varias iniciativas educativas y programas de becas para ayudar a los estudiantes interesados en la investigación científica.
En los años 80 del siglo XX, Christian de Duve empezó a investigar sobre el origen biológico de la vida, respaldando con sus reflexiones la teoría endosimbiótica, idea que sostiene que los organelos celulares y el mismo núcleo se originaron como asociaciones entre las células procariotas y las primeras células eucariotas.
Con el dinero del premio, Duve se compró un piano e hizo construir una piscina para poder nadar en su casa de Bélgica. Falleció en el 2013. Christian de Duve, a los 95 años, eligió la eutanasia tras deteriorarse gravemente su salud y la calidad de su vida. Como agnóstico, Christian de Duve afirmó: "Cuando desapareceré, desapareceré, no quedará nada. Lo que debo hacer ahora es preparar mi desaparición, y es lo que estoy haciendo", declaró antes de morir, satisfecho de su vida y rodeado de sus hijos.
Abel Fernando Martínez Martín
Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).