A los médicos hipocráticos les interesaba más predecir los sucesos que controlarlos. Con el concepto de "pronóstico", le da Hipócrates a la enfermedad historia, pasado y presente, que le permiten pronosticar el futuro. El médico de Cos entiende la enfermedad como un proceso natural, en que los dioses no intervienen, donde los humores sobrantes se cocinan (pepsis). La medicina de Hipócrates no se basa tanto en el diagnóstico ni en el origen de la enfermedad, se basa en el curso, en el pronóstico.
El concepto de "pronóstico" (prognōstikón) es estructural en la medicina hipocrática. Para el historiador francés E. Littré es el tema fundamental y característico de la medicina griega de la llamada Escuela de Cos. A partir del reconocimiento del enfermo, de lo que él cuenta y de lo que el médico observa o examina en el paciente y en su entorno, construye una historia clínica del enfermo y de su enfermedad. La prognosis hipocrática significa para Littré “una síntesis del pasado, el presente y el futuro”, que a su vez identifica la medicina hipocrática.
El pronóstico subsume el diagnóstico, que es un reconocimiento de los síntomas presentes, y, mediante la anamnesis, averiguando los antecedentes, reconstruye el pasado; el pronóstico amplía su juicio médico reconstruyendo la historia del proceso de la enfermedad. Para el historiador de la medicina Ludwig Edelstein, la prognosis es la predicción del resultado de la enfermedad, así como de sus fluctuaciones y mutaciones, pero comprende en sí, además, un conocimiento de la condición presente del enfermo y de sus síntomas más antiguos. Es un preconocer mas que un predecir el que caracteriza a los médicos hipocráticos, causando a la vez, admiración en sus pacientes.
En el libro sobre Epidemias I, del Corpus Hipocrático, se afirma que el médico ha de “decir lo sucedido, conocer lo que pasa, y predecir lo que va a suceder”, conociendo de antemano y prediciendo al enfermo lo que pasa, lo que ha pasado y lo que le va a pasar, tras el desequilibrio de los humores, que es, para el médico griego, la enfermedad.
Al médico hipocrático no le interesa clasificar una enfermedad en un esquema previo, le interesa más atender al enfermo, tratando de encauzar el curso natural de su enfermedad hacia un buen final, apoyando el curso natural de la enfermedad, ya sea en el caso de las enfermedades agudas como en el caso de las crónicas.
La capacidad de pronosticar el curso de la enfermedad, basado en un saber construido a la cabecera del paciente, le confiere al médico un especial prestigio, logrando al tiempo una mayor confianza ante sus pacientes y sus familiares. “La medicina, siendo única para todos los tiempos, advierte, respecto a la salud, de qué modo suceden las cosas pasadas, tanto como las presentes y las futuras”, afirma Sócrates en el diálogo de Platón, Laques.
Hipócrates de Cos al inicio de El Pronóstico, describe la “Facies Hipocrática”:
“En las enfermedades agudas hay que observar atentamente esto: en primer lugar, el rostro del paciente, si es parecido al de las personas sanas, y sobre todo si se parece a la del mismo enfermo. Esto sería lo mejor, y lo contrario de su aspecto normal lo más temible: nariz afilada, ojos hundidos, caídas las sienes, orejas frías y caídas, y los lóbulos desviados, los pulpejos retorcidos, la piel de la frente dura, tensa y reseca, y la tez de todo el rostro amarillenta o amoratada. Si al comienzo de la enfermedad el rostro está así, y todavía no es posible hacer predicciones por los demás síntomas, hay que preguntar si el paciente ha tenido insomnios, o si tenía la tripa muy suelta, o si tiene mucha hambre. En el caso de que la respuesta sea afirmativa a cualquiera de estas cuestiones, se puede considerar menor el peligro. El caso se resuelve en un día y una noche, si el rostro estaba así por esas causas. Si ninguna de ellas se confirma, ni se compone su rostro en el tiempo antes dicho, hay que saber que esto es señal de muerte” (El Pronóstico. Hipócrates de Cos).
Abel Fernando Martínez Martín
Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).