Estudio realizado con base en pacientes con labio o paladar hendido de 0 a 3 años de edad, atendidos entre 2010 y 2016.
Las historias clínicas de la Fundación Hospital de la Misericordia, como informa la Universidad Nacional de Colombia (UN), muestran que entre 2010 y 2016 los casos de niños con labio o paladar hendido aumentaron de 60 a 93.
"Esta es una de las malformaciones de cabeza y cuello más comunes en el mundo, y la base de datos que construimos a partir de las historias clínicas mostró que los casos han incrementado", afirma Carlos Andrés Rodríguez, especialista en Estomatología Pediátrica y Ortopedia Maxilar de la UN y quien caracterizó clínica y sociodemográficamente a los pacientes atendidos en la clínica de 'LPH bebés' del Servicio de Salud Oral de La Misericordia, en Bogotá, .
Según explica la Universidad, con este estudio se buscó tener un mejor panorama para identificar algunos aspectos y estilos de vida que puedan asociarse con esta alteración. Para esto se tuvieron en cuenta pacientes con labio o paladar hendido de 0 a 3 años de edad, atendidos entre 2010 y 2016. En total se estudiaron 111 pacientes, de los cuales 54 (46 %) presentaban labio-paladar hendido unilateral. El 56 % fueron varones, quienes mostraban la alteración mayoritariamente en el costado izquierdo. Por su parte, las niñas presentaron un mayor número de casos de paladar hendido secundario.
La importancia de la lactancia materna
Pese a que no en todas las historias clínicas se tenía la información completa, se encontró que 41 pacientes realizaron lactancia, pero la mayoría sólo entre los 20 días y seis meses de nacidos. "Es necesario orientar a las mamás de estos niños y explicarles la importancia de la lactancia, pues muchas creen que por tener el labio o el paladar hendido los niños no deben recibir leche materna porque puede regarse o afectarlos", afirmó, al respecto, Rodríguez.
Destaca el estudio que 20 pacientes tenían antecedentes familiares, principalmente en tíos y primos que también sufrían esta alteración. Además, en 27 pacientes se diagnosticaron alteraciones que afectan los oídos, como hipoacusia y otitis. "Esto muestra que los niños afectados deben tener un tratamiento multidisciplinario que incluya odontología, cirugía, enfermería, piscología, genética y otorrinolaringología, para asegurarnos de que todos los aspectos sean atendidos y así mejorar su calidad de vida", concluye el odontólogo.