Leopold Auenbrugger, de los toneles de cerveza a la percusión torácica

Abel Fernando Martínez Martín | 14/12/2025 - 17:46 | Compartir:

Influyente médico vienés del siglo XVIII, Johann Leopold Auenbrugger, caballero de Auenbrugg, nació en la ciudad de Graz, perteneciente al Sacro Imperio Romano Germánico, actual Austria, en 1722. Estudió medicina, primero en su natal Graz y luego en Viena, la capital imperial. A los 23 años, en 1745, Auenbrugger, se gradúa como médico en la, en ese entonces, muy prestigiosa Universidad de Viena; se le considera discípulo del médico anatomoclínico, natural de los Países Bajos, Gerard van Swieten (1700-1772), quien reformó el servicio sanitario austriaco y la educación universitaria de la medicina, donde introdujo la experimentación y la observación en medicina clínica en la conocida Escuela de Viena.

Leopold Auenbrugger, de los toneles de cerveza a la percusión torácica
El médico del Sacro Imperio Romano gemánico Leopold Auenbrugger (1722-1809) y su señora, Marianne, quienes posan en un retrato al óleo, donde aparece la pareja con el tratado, publicado en 1761, en Viena, por Leopold Auenbrugger: Nueva Invención con cuya ayuda se pueden descubrir enfermedades ocultas del pecho golpeando la cavidad torácica, libro que introduce la percusión torácica como herramienta básica en la semiología clínica de la medicina moderna, en busca de las enfermedades que se solidifican en la medicina moderna. 

Cuando trabajaba en el Hospital Español de Viena (1751-1762), Leopold Auenbrugger introdujo el método de la percusión torácica para la exploración de los pulmones. Los historiadores cuentan que los posaderos del Sacro Imperio tenían la costumbre de golpear los barriles de cerveza para comprobar qué tan llenos estaban. Su padre, que era posadero en Graz, en su posada, “Zum Schwarzen Mohren", usaba la percusión para comprobar el nivel de cerveza que tenían los barriles. No le fue muy complicado a Leopold Auenbrugger comparar el tonel de cerveza con la caja torácica humana, a veces con aire y, a veces, con líquido.

En 1761, Auenbrugger publica su más conocida obra: Inventum novum ex percussione thoracis humani, cuyo título original es: Nueva Invención con cuya ayuda se pueden descubrir enfermedades ocultas del pecho golpeando la cavidad torácica, libro que introduce la percusión torácica como herramienta básica en la semiología clínica de la medicina moderna en busca de las enfermedades que se solidifican en el cuerpo enfermo. 

El antiguo desequilibrio de los humores hipocrático se materializa, se solidifica en el cuerpo humano, en la lesión anatomopatológica, como comprueban las autopsias. La percusión revela la presencia de la lesión en el órgano, que se hace audible para el médico clínico, quien, influenciado por el sensualismo filosófico, por medio de los sentidos, el oído, accede a la enfermedad que ve en el cadáver. 

Escribe Auenbrugger: "El pecho de una persona sana, cuando se golpea, produce un ruido […] como si de un tambor se tratara […] Hay que golpear o, mejor dicho, llamar lenta y suavemente el pecho con la punta de los dedos rectas y estiradas". Durante los siguientes siete años, Auenbrugger, aplica la percusión a pacientes con enfermedades cardiacas y pulmonares y verifica lo observado en la clínica, con lo que ve en los cadáveres. También experimenta con ellos, inyectando agua o aire y aplica la percusión.

El Nuevo Invento de Auenbrugger pasó desapercibido durante medio siglo hasta que, a comienzos del siglo XIX, en París, la capital de los cadáveres y de la mentalidad anatomoclínica, el médico del Hôpital de la Charité de París, profesor del Collège de France y médico personal del emperador de Francia, Napoleón Bonaparte, el anatomoclínico Jean Nicolas Corvisart (1775-1821), en 1809, reconoce la verdadera importancia para la semiología del Nuevo Invento, la percusión torácica y traduce al francés la obra, escrita en latín en Viena, 47 años atrás, por Leopold Auenbrugger e introduce la práctica en la enseñanza de la medicina clínica, lo que lo lleva a la fama. 

En 1762, Leopold Auenbrugger dejó su trabajo en el Hospital Español de Viena y se convirtió en médico de la corte de la emperatriz María Teresa. En 1776, publicó De la manía tranquila o de la inclinación al suicidio, obra donde innova en el estudio de los trastornos mentales. Otro de sus libros fue Sobre el tratamiento de diversas enfermedades con alcanfor (1783). En 1783, se le concedió a Auenbrugger, en reconocimiento por su trabajo médico, la nobleza hereditaria de Edler von Auenbrugg.

En 1798, muere en Viena, con 86 años. Hoy se considera a Auenbrugger como uno de los creadores de la medicina moderna, que abandona, poco a poco, el síntoma subjetivo del paciente, por el objetivo signo obtenido en el examen clínico por el médico. La percusión es muy útil, no es una práctica invasiva, no necesita herramientas tecnológicas y es barata. Laennec, que también es músico, influido por Auenbrugger inventa el estetoscopio a principios del siglo XIX, nuevo aporte a la semiología médica, que amplía lo audible de la enfermedad al ojo clínico, del médico moderno.

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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