Disminución en la capacidad auditiva y aparición de trastornos psicológicos, son algunos de los riesgos de este tipo de contaminación.
La Secretaría de Salud de Bogotá informó que, durante 2016 atendió cerca de 130 quejas por contaminación auditiva y que en lo corrido del 2017 la cifra va en 59. Bosa, Engativá y Barrios Unidos son las localidades que presentan el mayor número de quejas por este tema.
Asimismo, según la Administración distrital, en un análisis realizado a 1.798 personas de Bogotá, la afectación por contaminación auditiva con efecto de disminución auditiva se dio principalmente en las localidades de Puente Aranda (53.2%), Fontibón (42.4%) y Teusaquillo (39.5%).
Para el caso de las alteraciones de sueño por esta misma causa, la localidad más afectada fue Fontibón con un 78.8%, seguida por Teusaquillo con 65.7% y Chapinero con 60.2%. En relación con la somnolencia diurna, las localidades que presentaron mayor prevalencia fueron Ciudad Bolívar con un 50%, seguida de Antonio Nariño con un 40% y Tunjuelito con 34,6%.
Según explica la cartera de Salud del Gobierno distrital, cuando una queja es recibida a través de la línea 123, se contacta a la persona con el fin de dar trámite a la solicitud, aplicando una encuesta de percepción de ruido. Con la información obtenida, la Secretaría de Salud remite el caso a la Policía Nacional, Secretaría de Ambiente y Secretaría de Planeación, para que tomen las medidas pertinentes.
Dichas medidas, añade la Administración de Bogotá, se enmarcan en la normatividad relacionada con el ruido y el Nuevo Código Nacional de Policía, y pueden ir desde advertencias y recomendaciones en salud, hasta el sellamiento de la fuente generadora de ruido.
Fuentes y consecuencias de la contaminación auditiva
"Las principales causas de la contaminación auditiva son aquellas que están relacionadas con las actividades como el transporte, la construcción de edificios, las obras públicas y las industrias, que generan efectos negativos en la salud auditiva, física y mental de los seres humanos", explica la Secretaría de Salud bogotana.
En consecuencia, explica, los principales riesgos en la salud asociados al ruido y la contaminación acústica son: disminución en la capacidad auditiva, que no sólo depende del nivel de ruido, sino de su duración y su tipo, y puede estar ligada a factores hereditarios, congénitos y accidentales; la aparición de trastornos psicológicos, como paranoia y estrés; y la aparición de trastornos fisiológicos del sueño y somnolencia diurna.