La Madre Canguro, gran aporte de la pediatría colombiana

Abel Fernando Martínez Martín | 09/08/2026 - 15:34 | Compartir:

El método Madre Canguro o Mamá Canguro, que se basa en el contacto, piel con piel, entre madre o padre y el recién nacido, fue creado a finales de la década de los años setenta del siglo XX y ha demostrado que es una de las prácticas más efectivas para salvar a recién nacidos en riesgo. La metodología fue diseñada por pediatras colombianos en el Instituto Materno Infantil de Bogotá, creado en 1944, al independizar administrativamente el servicio materno infantil del Hospital San Juan de Dios. 

La Madre Canguro, gran aporte de la pediatría colombiana
Fotografía del Instituto Materno Infantil de Bogotá, donde, en 1978, se creó el Método de la Madre Canguro, dirigido por el médico y pediatra de la Universidad Nacional de Colombia, Edgar Rey Sanabría (1934-1995). Metodología segura, humanitaria y menos costosa, basada en el contacto piel a piel, el calor, la lactancia materna y la posición canguro, permite la sobrevida de los recién nacidos en el ambiente familiar, dándoles una mejor calidad de vida.

En 1956 se creó el Departamento de Pediatría de la Universidad Nacional de Colombia, donde, en 1961, empezó el programa de residencias, proceso en el que se destacó el doctor Edgar Rey Sanabria (1934-1995), nacido en San Martín, Meta, quien estudió en Zipaquirá primaria y bachillerato y su carrera de medicina en la Universidad Nacional es el principal creador de la metodología Madre Canguro. Rey Sanabria fue uno de los primeros cuatro pediatras del programa de Residentes de la Universidad Nacional y del Departamento de Pediatría.

La Madre Canguro es una metodología innovadora utilizada en el tratamiento y manejo ambulatorio de niños prematuros y de bajo peso al nacer. La UNICEF acompañó y apoyó el desarrollo de la Metodología Mamá Canguro desde 1979, que fue replicada en la mayoría de los países latinoamericanos, en varios países europeos, en diversos estados de los EEUU, en Asia y Africa. Metodología efectiva para controlar la temperatura, reducir el riesgo de infecciones y de episodios de apnea, favorecer la lactancia materna, fortalecer la vinculación madre-padre-hijo, devolver a los padres el protagonismo en el cuidado de sus hijos y reducir la estancia hospitalaria.

La madre y el padre, y no los médicos o el hospital, son los actores responsables del cuidado de su bebé. Esta metodología, nacida en Colombia, segura, humanitaria y menos costosa, que está basada en el contacto piel a piel, el calor, la lactancia materna exclusiva y la posición canguro, permite una mayor estimulación y sobrevida de los recién nacidos, proporcionándoles en el ambiente familiar una mejor calidad de vida. Por encima de todo, es la relación amorosa y estrecha que se establece entre la madre y su hijo la que permite la sobrevida de esos pequeños prematuros. Para Rey Sanabria, el concepto de prematuro se relacionaba con el de marsupial, pues en ambos casos el nacimiento ocurría antes de la maduración necesaria para vivir fuera del útero.

A finales de 1978, el profesor de pediatría, jefe de la Unidad del Recién Nacido del Instituto Materno Infantil, promovió esta metodología, en un momento que la pediatría privilegiaba el aislamiento del prematuro, la separación física de la madre, la incubadora y la suspensión de la lactancia materna por leche de fórmula, sumado a las condiciones de hacinamiento que, dada la demanda, colocaba dos o tres recién nacidos en una incubadora, la proliferación de enfermedades infecciosas, sobre todo gastroenteritis y la alta mortalidad. 

Rey Sanabria empieza suspendiendo la leche de fórmula para alimentar los neonatos con leche materna, que las madres se extraían y daban a las enfermeras. Luego de unos días de observación, permitió que las madres lactaran directamente a sus hijos; como los resultados fueron buenos, Rey Sanabria permitió el ingreso de las madres al servicio para sostener, como los canguros y como lo hacían las madres campesinas del altiplano con el pañolón, sus hijos pegados al cuerpo. Por último, Rey Sanabria resolvió que, si los recién nacidos pesaban menos de 2.500 g, pero estaban en buenas condiciones, la madre se lo llevara a la casa y lo mantuviera pegado a su cuerpo las 24 horas del día alimentándolo solo con leche materna. 

En 1979 Edgar Rey Sanabria es promovido a jefe de Pediatría del Instituto Materno Infantil y nombró al doctor Héctor Martínez Gómez, pediatra del Rosario-Hospital Militar y médico javeriano, que trabajaba con Rey Sanabria, desde 1972, en el Materno Infantil, jefe del Servicio de Prematuros. En 1982, se sumó al programa el pensionado Luis Hernán Navarrete Pérez.

Los estudios realizados que los prematuros entregados a sus madres demostraron buen crecimiento cefálico y torácico, un examen neurológico normal, con un menor incremento ponderal. Todo esto se realizó en el mismo año que en Alma Ata, hoy Kazajistán, antes la URSS, se realizó la conferencia de Atención Primaria en Salud convocada por la OMS. En 1990, en Bogotá, se organizó en primer Encuentro Internacional Programa Madre Canguro. 

En 1991 los doctores Rey Samabria y Martínez Gómez recibieron el Premio Sasakawa, concedido por la OMS, por su participación en la invención, implementación y difusión nacional e internacional de una metodología para un mejor desarrollo del ser humano y el Premio José Celestino Mutis del Ministerio de Salud de Colombia.

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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