El arte de la velocidad del cirujano británico Robert Liston

Abel Fernando Martínez Martín | 26/10/2025 - 17:20 | Compartir:

A pesar de que Robert Liston (1794–1847) fue uno de los mejores cirujanos británicos de la primera mitad del siglo XIX, con registros de un gran número de pacientes operados que sobrevivieron a sus muy rápidas intervenciones quirúrgicas -por lo que fue apodado el "cirujano más rápido del West End"- y tras aportar varios instrumentos operatorios -un cuchillo que lleva su nombre y un esparadrapo trasparente-, así como realizar la primera operación pública utilizando anestesia moderna en Europa, en la "leyenda urbana" lo que prevalece, como una de sus operaciones más célebres de la época -prelisteriana y preanestésica-, fue una particular intervención quirúrgica conocida como "el caso más famoso de Liston", en la que tres personas terminaron falleciendo, en una de sus veloces cirugías, que se caracterizó por haber sido la única en la historia de la medicina que registra una tasa de mortalidad del 300 %. 

El arte de la velocidad del cirujano británico Robert Liston
El anatomista y cirujano escocés de la era preanestésica y prelisteriana Robert Liston (1794–1847) formado en la Universidad de Edinburgo y Miembro de su Real Colegio de Cirujanos y del de Londres, así como primer profesor de Cirugía Clínica en el University College Hospital de Londres, leyendo con atención, a mitad del siglo XIX, en un calotipo realizado por David Octavius Hill y Robert Adamson, que está datado entre 1843 y 1848 y que se encuentra en la National Portrait Gallery de Londres.

Su fama atraía multitudes. Alto, vestido con bata verde botella y botas de agua -todavía no hay vestidos quirúrgicos, solo el delantal que limpiaba-, Robert Liston saltaba sobre las tablas manchadas de sangre y gritaba a sus estudiantes que observaban la intervención quirúrgica, generalmente una amputación, desde las galerías, relojes de bolsillo en mano. ¡Tiempo caballeros! Para liberar sus grandes manos -afirman sus biógrafos-, sostenía la hoja ensangrentada del cuchillo entre los dientes. Liston buscaba disminuir el tiempo de la intervención para bajar así la mortalidad quirúrgica, al tiempo que buscaba acortar el insoportable sufrimiento de sus pacientes. La mortalidad quirúrgica era muy elevada, James J. Simpson (1869) afirmaba: "Un soldado tiene más probabilidades de sobrevivir en Waterloo que un paciente en un hospital".

Según la leyenda, Robert Liston le amputó la pierna a un paciente con una gangrena muy avanzada en tiempo récord: en menos de dos minutos y medio había terminado el veloz cirujano su intervención, pero el paciente murió luego a causa de una gangrena, en una cama del hospital, lo que era frecuente en ese tiempo. Amputó además, Liston, según cuenta la leyenda, durante los 150 segundos, tres dedos a su joven ayudante, quien murió poco tiempo después por sepsis, tras una gangrena en el hospital londinense. 

También el veloz cirujano escocés, en sus rápidos movimientos, le cortó los faldones de la chaqueta a un curioso y distinguido espectador del acto quirúrgico, que estaba tan aterrorizado de que, al cambiar el cuchillo, el cirujano le hubiera perforado algún órgano vital de su abdomen, que se desmayó durante la cirugía y, más tarde, se descubrió que había muerto por la conmoción vivida, causando el cirujano el récord mundial de tres muertes en solo dos minutos y medio de cirugía. La historia de la leyenda urbana es muy buena, por eso se recuerda, el problema es que ninguna fuente primaria la confirma, sigue siendo literatura.

Robert Liston fue hijo de un religioso escocés que, nacido a finales del siglo XVIII, realizó su formación médica en la Universidad de Edimburgo, capital de Escocia, donde comenzó su carrera como anatomista y, en 1814, se convirtió en cirujano de la Royal Infirmary de Edimburgo. Dejó su natal Escocia para viajar a Londres en 1816, donde fue admitido en el famoso Real Colegio de Cirujanos y, en 1818, en el Real Colegio de Cirujanos de Edimburgo, donde abrió una escuela de anatomía y de cirugía. Se ganó la reputación de ser un cirujano audaz y hábil por su rapidez y su conocimiento de la anatomía. En 1835 se convirtió en el primer profesor de Cirugía Clínica en la nueva University College Hospital. A Robert Liston se le atribuye haber realizado varias de las cirugías más rápidas registradas, incluida una amputación de una extremidad que duró solo 28 segundos. Liston era poseedor de grandes manos con las que era capaz de sostener los colgajos y aplicar presión sobre las arterias para controlar el sangrado.

A Liston lo querían y lo buscaban sus pacientes porque, mientras en las mesas del hospital Saint Bart de Londres morían en promedio uno de cada cuatro pacientes, donde operaba Liston, en el University College Hospital de Londres moría uno de cada 10 pacientes intervenidos quirúrgicamente por el rápido cirujano.

En 1846, meses después de la operación de Morton en la que se empleó éter en el Massachusett General Hospital de Boston, Liston amputó a Frederick Churchill. Liston entró en la sala de operaciones del University College Hospital y dijo: "Señores, hoy vamos a emplear una artimaña yanqui que hace que los hombres se vuelvan insensibles". Liston terminó la operación 25 segundos después. El paciente despertó y lo primero que preguntó fue: "Cuándo comienza la operación".

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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