El fisiólogo francés Charles Richet (1850-1935), reconocido profesor que obstentaba la Cátedra de Fisiología de la Facultad de Medicina de París desde 1887, introdujo en las ciencias de la salud el término de Anafilaxis -lo opuesto de philaxis, que, en griego, significa protección- en un artículo que publicó con su amigo Paul Portier (1866-1962), también investigador y zoólogo de profesión, que titularon: “Sobre la acción anafiláctica de determinados venenos”, publicación que marcó el inicio de la investigación científica en el campo de la alergia; es decir, que marcó el nacimiento de la alergología a principios del siglo XX.
Derecha: la estampilla que fue emitida por el príncipe Alberto I de Mónaco, en 1901, en los Correos de Mónaco, en honor del descubrimiento de la anafilaxia, donde aparece el príncipe monagasco, Charles Richet y Paul Portier, debajo, la medusa fisalia, el yate Princess Alice II y el Instituto Oceanográfico de Mónaco, que tiene un valor de 15 francos.
Charles Richet era amigo personal del Príncipe Alberto I de Mónaco (1848-1922), quien era miembro de la Academia Británica de Ciencias y dedicó gran parte de su vida a la oceanografía, la paleontología, la exploración del Ártico y otros campos de la ciencia. Charles Richet y Paul Portier, fueron invitados por el científico monarca monegasco a participar en una expedición científica durante una travesía por el Océano Atlántico, en el verano de 1901.
La expedición científica recorrió desde las islas volcánicas portuguesas de Cabo Verde, frente a Senegal, en ruta norte, hasta las Azores, al occidente de Lisboa, en uno de sus famosos yates científicos, el Princess Alice II, con el fin de estudiar las propiedades tóxicas que tenían ciertas especies de medusas, las fisalias, porque solo al tocarlas, los marineros manifestaban un dolor extremadamente agudo, que podía llegar hasta el síncope.
A bordo del yate Princess Alice II, los científicos franceses disponían de laboratorios y de perros, patos y conejos, a quienes, desde el 5 de julio de 1901, les empezaron a inyectar estractos de los tentáculos de las tóxicas medusas que investigaban, con el fin de aislar el veneno, identificarlo e investigarlo. Entre otros venenos descubrieron una sustancia que Charles Richet denominó hipnoptoxina, que producía urticaria, somnolencia e hipotermia.
Tras su regreso a París, en septiembre de 1901, Richet y Portier continuaron con sus experimentos en animales, con el fin de aislar la sustancia tóxica de las medusas, especialmente trabajaron con las anémonas Actinia equina y Anemonia cerae, de las que inyectaban extractos a conejillos de indias, perros y palomas, con intervalos largos entre cada inyección aplicada y dosis bajas de toxinas de medusa aplicadas.
El perro Neptun fue el primero en presentar la anafilaxia, tras recibir, el 14 y el 17 de enero de 1902, una dosis baja del tóxico de medusa sin enfermarse. El 10 de febrero, 25 días después, encontándose en buenas condiciones, Neptun recibió una nueva dosis del veneno de medusa, escriben: “algunos segundos después de haberle puesto la inyección, se puso muy enfermo, con una respiración difícil y jadeante. Apenas podía mantenerse en pie, se echó de lado y comenzó a presentar diarrea y vómitos sanguinolentos […] murió al cabo de 25 minutos”.
La autopsia evidenció inflamación y hemorragias en las mucosas digestivas y hemorragias en el peritoneo del perro. Richet, debido a este componente hemorrágico, llamó a la sustancia tóxica congestina. Portier controló el resultado mediante ensayos en otros perros, confirmando la reacción anafiláctica. Richet y Portier publicaron en un artículo el descubrimiento de la anafilaxia en 1902: “Llamamos anafilaxia, por oposición a la filaxia, a la propiedad de un veneno de disminuir y no reforzar la inmunidad cuando se inyecta en dosis no letales”.
En 1893, el bacteriologo y Premio Nobel alemán Emil von Behring (1854-1917) utilizó el término hipersensibilidad para explicar esta paradójica reacción, que el fisiólogo francés Charles Richet llamó anafilaxia. El pediatra Víctor Hutinel (1849-1933) reportó, en un artículo de 1908, que alimentos como la leche, también podían provocar una reacción equivalente, la anafilaxis alimentaria.
Pronto los investigadores la relacionaron con otras afecciones como la fiebre del heno y con el asma bronquial. En 1913, Charles Robert Richet, en reconocimiento por sus investigaciones experimentales sobre la anafilaxia, recibió el Premio Nóbel de Fisiología y Medicina y, el escritor de la India, Rabindanath Tagore, el Nobel de Literatura, en Estocolmo.
Abel Fernando Martínez Martín
Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).