La epidemia de Viruela mata al Inca, antes de pisar Pizarro el Perú

Abel Fernando Martínez Martín | 19/10/2020 - 09:49 | Compartir:

El llamado Nuevo Mundo, que primero se llamó Indias Occidentales, luego Indias de Castilla, luego Indias y luego el Nuevo Mundo, que hoy llamamos América, se mantuvo aislado del Viejo Mundo, integrado por Eurasia y África, durante milenios hasta la conquista europea iniciada a finales del siglo XV, que acabó con el aislamiento epidemiológico. Las décadas que siguieron a 1492 borraron las tajantes fronteras que, en el pasado, se habían establecido entre los diversos hábitats de los microorganismos del planeta. Los indígenas de los nuevos continentes pagaron el más alto precio por el ingreso al "mercado común de los microbios", que viajaron de polizones en las embarcaciones que conectaban, en el mercantil siglo XVI, Europa con África, Asia, Oceanía y América. 

La epidemia de Viruela mata al Inca, antes de pisar Pizarro el Perú
Huayna Cápac fue el duodécimo emperador Inca, gobernó entre 1493 y 1525, fecha de su muerte a causa de una epidemia desconocida, la viruela, años antes de que Francisco Pizarro pisara el Tahuantinsuyo. Imagen, Guaynacapac, duodezimo ynga, grabado de la Historia general de los hechos de los Castellanos en las islas i tierra firme del mar océano de Antonio de Herrera. Madrid, 1601-1615.

La conquista de América fue realizada tanto por los microbios como por los hombres. Microbios importados que causaron una catástrofe demográfica en América que, sumada a las guerras y al hambre, viejos Jinetes del Apocalipsis, devastaron la población nativa del nuevo continente. Los focos de contagio comenzaron con la llegada de Cristóbal Colón y sus carabelas a las islas del Caribe, que fueron las primeras y las más afectadas, luego pasaron a las costas continentales y rápidamente se propagaron hacia el interior de América. Las enfermedades infecciosas como la viruela, el sarampión, la tosferina, la varicela, las paperas, el tifus exantemático y la peste, a las que la población nativa del continente jamás había estado expuesta, causaron la muerte de decenas de millones de aborígenes americanos tras la llegada de Colón a América. 

Sin saber de guerras biológicas, Hernán Cortés, quién conquistó México con menos de seiscientos hombres, sometió el imperio de los aztecas que sumaban millones, gracias a la viruela traída, según los cronistas, por un esclavo africano, al servicio del ejercito conquistador. La letal epidemia se propagó velozmente por Mesoamérica y Centro América, llegando a América del Sur antes que llegaran los conquistadores españoles.

La población aborigen de México central rebasaba los 20 millones a principios del siglo XVI, pero se redujo a poco más de un millón tan solo un siglo más tarde. Igual pasa con Francisco Pizarro, un viejo criador de cerdos, que conquistó con tan sólo 168 hombres y 62 caballos el extenso imperio andino dominado por los Incas, que iba desde el sur de Colombia hasta el norte de Chile, aliado con la epidemia de viruela de 1524-1525 que asoló a los incas antes que vieran al primer europeo, muriendo a causa de la epidemia el mismo Inca Huayna Capac, su hijo, que había destinado como su heredero y muchos de sus generales que se encontraban en Quito cuando llegó la epidemia de viruela. 

La sucesión del Inca Huayna Capac produjo una guerra civil entre sus dos hijos Huáscar y Atahualpa, que escindió al imperio incaico facilitando la conquista. Detrás de la epidemia y, en medio de la guerra civil, llegó el conquistador Francisco Pizarro con sus caballos, sus mosquetes, sus perros, sus espadas y sus armaduras de acero.

Después de la muerte de Huayna Cápac su momia se llevó en procesión desde Quito hasta Cuzco, con gran consternación, expandiendo la mortal pandemia. Con su gran infraestructura de caminos, con gran la movilidad de su población y la guerra, los Incas fueron fácil presa de la epidemia de viruela, enfermedad que se difundió rápidamente por el territorio inmunológicamente virgen, muriendo en tres años uno de cada dos habitantes del Tahuantinsuyu. 

El historiador peruano Villanueva Sotomayor sostiene que el imperio Inca tenía quince millones de habitantes en tiempos de la conquista. En los tiempos de la Colonia, la población indígena disminuyó drásticamente. En efecto, en el año 1620 la población llegaba tan sólo a los 600 mil habitantes. En 1620, tras 88 años de conquista y colonia, había 14.400.000 habitantes menos en el Tahuantinsuyu.

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Abel Fernando Martínez Martín
MD, Mgs y Doctor en Historia. Decano (e) de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), profesor asociado de la Escuela de Medicina y director del Grupo de investigación 'Historia de la Salud en Boyacá' de la misma universidad.

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