Bolívar prohíbe la chicha y las chicherías en Sogamoso en 1820

Abel Fernando Martínez Martín | 16/07/2018 - 14:28 | Compartir:

Después del triunfo en la batalla de Boyacá, el 7 de agosto de 1819, el ejército Libertador inició su marcha hacia Venezuela, acampando unos días en Sogamoso. En carta fechada el día 20 de marzo de 1820, le escribe Simón Bolívar a Francisco de Paula Santander sobre el envenenamiento que han sufrido las tropas libertadoras con chicha en Sogamoso, ocho meses después del triunfo en el campo de Boyacá sobre los ejércitos del rey: "Estoy asombrado de lo que ha ocurrido en esta población: en menos de cuatro días hemos perdido de la División Valdés más de cincuenta hombres. Y más de cien han ido al hospital de los cuales se aumenta diariamente el número de muertos. Tanto por los síntomas de los que mueren como por el resultado de las diligencias que se han practicado, y denuncias de algunos españoles y otros individuos del ejército, casi estoy convencido de que este vecindario puso en ejecución el inicuo procedimiento de envenenar nuestras tropas con chicha, pero afortunadamente no las hemos perdido todas". 

Bolívar prohíbe la chicha y las chicherías en Sogamoso en 1820
Carteles publicitarios usados a principios del siglo XX en la campaña de la lucha contra el consumo de chicha, que continuó en la República en los siglos XIX y XX, tras la prohibición de las chicherías públicas en Sogamoso, en 1820, por parte de El Libertador, Simón Bolívar.

A raíz de lo anteriormente expresado al general Santander, el 31 de marzo de 1820, el general en jefe del Ejército Libertador Simón Bolívar, dicta un drástico decreto, que firma en Santa Rosa de Viterbo, mediante el cual prohíbe, para siempre, la chicha y las chicherías públicas en Sogamoso, con penas como la confiscación de bienes y la expatriación: "Simón Bolívar, Presidente de la República, General en Jefe del Ejército Libertador (…) Estando convencido de que una parte de la Provincia de Sogamoso concibió y puso en ejecución el inicuo y detestable proyecto de envenenar la División Valdés, que estaba acantonada en aquel lugar, por medio de las chichas, y deseando tomar una providencia que a medida que sirva de castigo para todos aquellos que no hubieren sido descubiertos, perpetúe la memoria de hecho tan atroz, he venido en decretar lo siguiente: 1º. Se prohíbe desde ahora para siempre que en Sogamoso haya chicherías públicas. 2o Ningún mérito, ni circunstancia extraordinaria será motivo para que se haga excepción en favor de persona alguna, pues es la voluntad del Gobierno que nunca más se expendan chichas al público de Sogamoso". 

La prohibición es sobre el expendio al público no sobre la producción ni el consumo casero: "Los particulares podrán hacer en sus casas la que necesiten para su gasto. 4o El infractor de este Decreto incurrirá en la pena de confiscación de bienes y expatriación. Dado en el Cuartel General de Santa Rosa, el 31 de marzo de 1820". 

Médico de la Independencia, José Félix Merizalde, es nombrado por Bolívar Inspector General de Hospitales. Merizalde tiene otra opinión sobre la chicha, publica en 1828 su libro Epítome de los Elementos de Higiene, donde se refiere a la chicha como un "vino colombiano muy nutritivo", a la vez que sostiene: "la mayor parte de las desgracias que sufre el hombre, se las debe al vino y al amor". 

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Abel Fernando Martínez Martín
MD, Mgs y Doctor en Historia. Profesor asociado de la Escuela de Medicina de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y director del Grupo de investigación 'Historia de la Salud en Boyacá' de la UPTC.