Reflexión ante el COVID-19: que este necesario distanciamiento social nos una como sociedad 

Juanita Martínez Fonseca | 21/03/2020 - 16:58 | Compartir:

Estamos en el día 18 desde que se confirmó por las autoridades de salud el primer caso de COVID-19 en Colombia, ya nos acercamos a los 200 casos registrados y hace poco se definió que va a haber una necesaria cuarentena nacional en nuestro país. Por mi trabajo, saco adelante este periódico especializado en salud, he estado informándome y tratando de hacer conciencia entre mis conocidos y a través de este medio sobre lo que estamos viviendo. Sin embargo, este es un mensaje que no tiene la más mínima pretensión de ser científico ni académico, es una simple reflexión personal sobre algo positivo de nuestra sociedad que quiero resaltar de esta situación y que quiero compartir en este texto.

Si bien dedico todo mi tiempo a esta labor, teniendo en cuenta que, por la situación actual y debido a que creo firmemente en la responsabilidad social que conlleva el periodismo especializado en salud, tengo más trabajo que nunca y recursos limitados ya que casi todos los anunciantes que teníamos dieron un paso atrás ante la situación de inestabilidad e incertidumbre económica, considero importante también dejar un espacio para valorar nuestros avances como sociedad, creer que podemos mejorar y reconocer cuando lo estamos haciendo. 

Iniciando el brote en el mundo fui un poco ingenua en lo que podría acarrear (creo estar segura de que no fui la única), alrededor del primer mes aún no intuía lo que esto iba a implicar. Apenas unos 15 días atrás empecé a comprender la dimensión del problema, por mis amigos en España y los médicos que conocí allá, donde comencé mi carrera en el periodismo de salud, y por la situación en la tierra de mi novio, Italia.

Estamos viviendo un momento difícil en el mundo entero, mucho más difícil para unos que para otros, como siempre, pero el COVID-19 nos permite reconocer que nos puede tocar a todosComencé a pensar cómo iba a ser para la población de Colombia, para nuestro sistema de salud y para los profesionales de este sector en nuestro país, para mi familia, amigos y conocidos, y empecé a dedicarme con mucho más ahínco a estudiar el tema para hacer lo posible por informar al público en general y a los profesionales de la salud, a los que está especialmente dirigido mi periódico. Comprendí que ellos iban y van a ser los protagonistas para sacarnos de esta crisis, si hay un compromiso político que les proporcione los recursos necesarios y les brinde las garantías laborales y de protección necesarias, sin lo cual será imposible.

Sin embargo, veía las redes inundadas de mensajes en los que se minimizaba la situación y veía cómo negábamos lo que se venía, por lo que empecé a hacer lo posible por tratar de mostrar a mis conocidos y a los lectores de mi periódico la magnitud de lo que estábamos a punto de enfrentar antes de que fuera tarde. Y la cifra de contagiados empezó a crecer, y empezó a aumentar muy rápido. Todo esto siendo consciente de las deficiencias de nuestro sistema de salud, de la precariedad en la que trabajan nuestros profesionales, de la desigualdad social y de las terribles condiciones en las que viven tantos colombianos, así como de lo difícil que va a ser la situación de tantos si no se toman medidas en la salud y, también, en lo social.

Pero muchos creían y decían que era una simple gripa, muchos decían que epidemias siempre hay, sin más, muchos pensaban que tomar medidas estrictas de contención solo iba a tener repercusiones económicas más graves y muchos, tan comprometidos con sus causas sociales (lo cual agradezco porque sin ese compromiso no sé cómo estaríamos), llegaron a pensar que esto era una cortina de humo más, como tantas otras. Valga la pena aclarar que reconozco los problemas sociales de nuestro país y su magnitud. Sé que no debemos desfallecer en la lucha por una Colombia sin líderes sociales asesinados, sin desplazamiento forzado, sin corrupción, sin violencia machista y sin todas las demás pestes sociales que nos aquejan y sin las cuales tendríamos muchas más herramientas para afrontar esta situación de una manera mucho mejor. 

No obstante, pasaron unos días, y aquellos de derecha, aquellos de izquierda, aquellos que no se identifican con ninguna, cada uno con sus matices, empezaron a darse cuenta que ahora todos debíamos luchar y caminar (o, mejor en este caso, nos debíamos aislar) por una meta común: protegernos entre todos. Se vale aprender, se vale ir aprendiendo, se vale y se admira cambiar de opinión cuando lo hacemos informándonos y por un bien común, y ese es uno de los mensajes que quiero rescatar hoy de esta situación. 

Aprovechemos este tiempo para leer, para estudiar, para reflexionar, para decirles y demostrarles a nuestros seres queridos cuánto los queremos, con detalles simples como nuestro distanciamiento físico y quedándonos en casa.Estamos viviendo un momento difícil en el mundo entero, mucho más difícil para unos que para otros, como siempre, pero el COVID-19 nos permite reconocer que nos puede tocar a todos, a nosotros o a nuestras familias, porque no distingue colores, razas, nacionalidades, estratos, creencias ni ambiciones. Nos está mostrando que nos debemos solidarizar y unir, en la distancia que exige la situación. Nos está recordando que la salud y la educación son fundamentales y deben ser para todos o, de lo contrario, en algún momento la falta de ellas nos pueden afectar por igual. Nos está demostrando que a pesar de ser un país tan polarizado en muchos aspectos y tan exageradamente pasional en muchos otros, podemos sentarnos, meditar y reflexionar sobre cómo hacemos parte de un mismo sistema, que no vamos por ahí, por nuestra cuenta, sin que lo que hagamos a los demás no los afecte y nos afecte, porque dependemos unos de otros. Darnos cuenta de que eso y entenderlo puede cambiar el rumbo del mundo para beneficio de todos. 

Que estos duros momentos, amigos, nos sirvan para valorar a nuestros profesionales de la salud, a nuestros maestros, que los formaron y nos formaron, a nuestros científicos, a nuestra familia, amigos, vecinos, vendedores, repartidores, aseadores, vigilantes, escritores, músicos y actores que nos entretendrán en estos días desde nuestras casas. Estamos y debemos seguir demostrando que es válido, necesario y urgente reflexionar, analizar y tomar decisiones pensando en todos en esta sociedad.  

Aprovechemos este tiempo para leer, para estudiar, para reflexionar, para decirles y demostrarles a nuestros seres queridos cuánto los queremos, con detalles simples como nuestro distanciamiento físico y quedándonos en casa. Aprovechemos para salir de esta más fuertes, más amorosos y más consientes. Que este distanciamiento social nos haga reflexionar y nos una como sociedad. 

*A nuestros médicos y todos los profesionales y personal de salud, mi admiración, agradecimiento y los mejores deseos en esta lucha. A nuestros gobernantes, sabiduría y compromiso con su obligación como servidores públicos. Y a todos, hoy, más que nunca, nos deseo salud y bienestar.

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Juanita Martínez Fonseca

Directora de El Diario de Salud
Abogada de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. 
Máster en Investigación en Periodismo, Discurso y Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y máster en Análisis Político también de la UCM.

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