Comunicación enfermera-paciente mejora el control de la ingesta de líquidos durante la hemodiálisis

Estudio publicado recientemente en la revista 'Journal of Advanced Nursing'.

Redacción 17/09/2018 - 13:19 | Compartir:

Un estudio, publicado recientemente en la revista Journal of Advanced Nursing que fue llevado a cabo a lo largo de seis meses con un grupo de 36 pacientes de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital General Universitario de Alicante (España) y tres enfermeras que recibieron formación en comunicación centrada en soluciones, evidencia la eficiencia de un procedimiento para mejorar el control de la ingesta de líquidos durante la hemodiálisis.

Comunicación enfermera-paciente mejora el control de la ingesta de líquidos durante la hemodiálisisEl profesor e investigador del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) Mark Beyebach realizó un estudio piloto para demostrar el impacto positivo que tiene una comunicación centrada en soluciones por parte de las enfermeras hacia sus pacientes en hemodiálisis, con el fin de que estos últimos consigan reducir su ingesta de líquidos y contribuir así al buen desarrollo del tratamiento. 

La cuestión que aborda la investigación es cómo facilitar la reducción en la ingesta de líquidos (y alimentos) de ciertos pacientes en hemodiálisis que tienen problemas para conseguirlo, "algo que a la mayoría les resulta tremendamente difícil e incómodo, especialmente en estos meses de calor", apunta Beyebach. El objetivo es que la ganancia de peso entre una y otra sesión sea la mínima indispensable y que, por tanto, el trabajo de la máquina que depura la sangre dure el mínimo tiempo posible. Diversas investigaciones han demostrado que así no sólo aumenta el confort de las sesiones de hemodiálisis, sino que también mejora la calidad de vida de los pacientes y se alarga su supervivencia.

"Se trata de un estudio piloto, no controlado y con una muestra pequeña, pero que investiga una alternativa novedosa, que nadie había estudiado hasta ahora, y que apunta algunos resultados prometedores", subraya el investigador. Normalmente, según explica, para conseguir que el paciente reduzca su ingesta se intentan técnicas como la terapia o la psicoeducación de los propios pacientes, que no obtienen en muchos casos los resultados esperados. "Es preciso empatizar con las dificultades que encuentran los pacientes y reforzar las conductas positivas, los propios recursos de cada paciente", apunta. "También hay que tener en cuenta que muchos de estos pacientes llevan muchos años esperando un trasplante y están en estados de ánimo cercanos a la depresión, con lo que no sirve de nada una comunicación meramente aleccionadora", indica.

La investigación publicada resalta el papel de las enfermeras como agentes de cambio, ya que son el personal sanitario que está más directamente en contacto con la persona afectada y desarrollan un vínculo con ella. "El estudio que se ha publicado ahora sugiere que mejorando el estilo de comunicación con los pacientes se pueden conseguir resultados significativos y eso es lo que queremos terminar de demostrar con el siguiente estudio que realizaremos en La Rioja", indica Beyebach.

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