La atención en salud mental en Colombia es insuficiente frente a las necesidades derivadas de la violencia

Médicos Sin Fronteras presenta un informe sobre la situación y reclama un aumento de los recursos para atender a las víctimas.

Redacción | 17/08/2017 - 09:15 | Compartir:

Médicos Sin Fronteras (MSF) hizo público un comunicado en el que reclama un aumento de los recursos para atender a las necesidades en salud mental en Colombia derivadas de la violencia y para implementar una atención integral a las víctimas de violencia sexual.

La atención en salud mental en Colombia es insuficiente frente a las necesidades derivadas de la violenciaLa organización de acción médico-humanitaria señala que "la violencia en Colombia sigue siendo uno de los mayores problemas para una gran parte de la población, a pesar del fin del conflicto con las FARC-EP", según un nuevo informe realizado por esta organización que visibiliza las consecuencias de la violencia en la salud de la población principalmente de los municipios de Buenaventura y Tumaco, donde MSF brinda servicios sanitarios a personas víctimas de la violencia.

"La presencia cada vez mayor y la influencia de las organizaciones criminales y de otros grupos armados provocan un gran número de amenazas, homicidios selectivos, secuestros, desapariciones, acoso, extorsión y restricción de movimientos", explica.

"Este tipo de violencia tiene un claro impacto en la salud física y mental de las poblaciones de los municipios de Buenaventura (Valle del Cauca) y Tumaco (Nariño)", añade el jefe de misión de MSF en Colombia, Juan Matías Gil. "Aunque las situaciones y necesidades de los pacientes vistos por MSF en estas ciudades no pueden ser extrapoladas directamente al resto del país, pueden ser consideradas como una aproximación plausible de la realidad en áreas urbanas y rurales de muchas provincias de Colombia", manifiesta.

Depresión, ansiedad, trastornos mentales y estrés postraumático

El informe, titulado 'A la sombra del proceso de paz' examina los datos médicos recogidos por los equipos de MSF durante 2015 y 2016 en Buenaventura y Tumaco. Según las consultas de psicólogos y médicos de la organización a 6.000 pacientes, la exposición a eventos violentos y factores de riesgo provocó depresión (25%), ansiedad (13%), trastornos mentales (11%) y estrés postraumático (8%) a buena parte de la población.

El documento señala que en Buenaventura y Tumaco "la violencia sigue activa a pesar de haber finalizado el conflicto con las FARC-EP". Incluso, "en estas zonas, se observa un incremento de la presencia e influencia de organizaciones criminales y otros grupos armados", explica, y añade que "en las comunidades se están internalizando Otras Situaciones de Violencia (OSV), como amenazas, homicidios selectivos, secuestros, desapariciones, hostigamientos, extorsiones y confinamientos".

Sólo el 9% de los casos de violación fueron tratados en 72 horas 

Los datos de MSF muestran que "sólo el 9% de los casos de violación fueron tratados dentro de las 72 horas posteriores al incidente, lo que limita la eficacia del tratamiento médico y aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados".

Explica el informe que encontraron en las víctimas "la falsa creencia (cultural y reforzada por el comportamiento en instituciones públicas ante las víctimas) de que, para recibir atención médica, es necesario presentar una denuncia ante las autoridades". "A la vista de estos datos, es indispensable reforzar el mensaje de que la violencia sexual es ante todo una urgencia médica y quienes sufren una violación deben ser atendidos en el plazo de 72 horas", destaca la organización de acción médico-humanitaria.

Sin siquiatra en Buenaventura

Según Médicos Sin Fronteras, la atención a las necesidades en salud mental de la población es notablemente inadecuada. "Hay un déficit de servicios de salud mental a nivel primario, a pesar de las necesidades significativas de la población y de la existencia de un marco legal de atención, asistencia y reparación integral para las víctimas de los conflictos armados internos", explica el jefe de misión de MSF en Colombia.

"La atención integral en salud mental sólo puede encontrarse en las principales ciudades", afirma la organización, mientras que "los centros de salud de las poblaciones más pequeñas o apartadas no cuentan con estos servicios, con lo que parte de la población se queda sin recibir el tratamiento que necesita", añade.

La situación es tal que "no hay psiquiatra en Buenaventura", según señala Brillith Martínez, psicóloga de MSF en este municipio. "Si una persona necesita atención psiquiátrica debe ir a Cali, a dos horas y media por carretera", explica, y añade: "La mayoría de los que viven aquí no pueden permitirse el viaje". "Así que, finalmente, muchas de las víctimas se quedan sin recibir un tratamiento integral", complementa Martínez.

Psicólogos que brinden atención clínica, no sólo para promoción

Médicos Sin Fronteras "insta al Estado colombiano a que persista en el camino que ya ha tomado con respecto a la legislación para las víctimas de la violencia y que además fortalezca a nivel primario y de manera efectiva la salud física y mental de los supervivientes de violencia sexual".

Igualmente, MSF recomienda "que los servicios de salud mental sean descentralizados para estar disponibles en atención primaria, con el fin de garantizar la asistencia oportuna y de calidad a las personas que lo requieran, brindando atención clínica tanto en hospitales y centros de salud como mediante actividades extramurales". Adicionalmente, "MSF sugiere que se contrate a psicólogos para que sean estos profesionales quienes ofrezcan atención clínica en este primer nivel de la asistencia, no limitándose a labores de promoción como sucede ahora".

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