La Asociación Médica Mundial reclama una regulación que aborde los riesgos y reduzca los daños de las pseudoterapias

Indican que la mayoría de los países no dispone de un marco regulatorio para estas pseudoterapias, lo que ha permitido su proliferación.

Redacción 05/11/2020 - 16:20 | Compartir:

La Asamblea Médica Mundial (AMM), en su 71ª Asamblea General, Córdoba 2020, aprobó una declaración sobre pseudociencias y pseudoterapias. La iniciativa, impulsada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) de España, recoge que las corporaciones profesionales médicas, las sociedades científicas, las asociaciones de pacientes y las autoridades nacionales deben de llevar a cabo una campaña de concienciación pública sobre el riesgo de las pseudoterapias y las pseudociencias y reclama una regulación adecuada y rigurosa acorde con las mejores prácticas que aborde los riesgos y reduzca los daños potenciales que puedan ocasionar las pseudoterapias y las pseudociencias.

La Asociación Médica Mundial reclama una regulación que aborde los riesgos y reduzca los daños de las pseudoterapias
*Imagen del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España.

El coordinador del Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias de la agremiación de médicos de España, Jerónimo Fernández Torrente, destaca que el texto deja "constancia clara de que el sentir de la profesión médica, en su conjunto, es unánime y firme en contra de estas propuestas, es importante de cara a unos charlatanes que se nutren del silencio de los que saben", y añade que "refuerza la conveniencia de iniciar acciones legales y de denuncia expresa a los poderes públicos de estas actuaciones que, en el caso de profesionales sanitarios es la aplicación inmediata de los artículos que correspondan de los Códigos de conducta y deontología profesional que son normas de obligado cumplimiento".
 
Esta declaración de la AMM recoge que el ejercicio médico precisa un fundamento en la mejor evidencia probada científicamente, disponible y actualizada. Las diferencias entre la medicina convencional y otras prácticas que no están sustentadas en la evidencia científica configuran el complejo universo de las pseudociencias y pseudoterapias, señalan. Las pseudociencias y las pseudoterapias constituyen un sistema complejo de teorías, suposiciones, afirmaciones y métodos considerados erróneamente como científicos, pueden hacer que algunos pacientes perciban una relación de causa-efecto entre las pseudoterapias, su utilización y la percepción de mejora, por lo que pueden ser muy peligrosas y son poco éticas, añaden.
 
Indican que la mayoría de los países no dispone de un marco regulatorio para estas pseudoterapias, lo que ha permitido su proliferación. En el pasado, la profesión médica las consideraba inofensivas debido a su supuesta falta de efectos secundarios, pero actualmente ya existen suficientes pruebas que sugieren que pueden suponer un peligro para la seguridad del paciente, añaden.
 
Asimismo, destacan que las pseudociencias y las pseudoterapias pueden comportar importantes riesgos y daños potenciales porque los pacientes puede que abandonen las terapias médicas o medidas de prevención que se han demostrado efectivas por prácticas que no han demostrado valor curativo, y esto a veces puede ocasionar fracaso del tratamiento en enfermedades graves, que pueden provocar incluso la muerte. También pueden producir daños económicos a los pacientes, traumas físicos y psicológicos, así como retrasos peligrosos y pérdida de oportunidad en la aplicación de fármacos, procedimientos y técnicas reconocidas y avaladas por la comunidad médica científica. Además, las terapias no probadas pueden contribuir al encarecimiento de los procesos asistenciales.
 
La AMM se reafirma en su Declaración de Lisboa sobre Derechos de los Pacientes y recuerda que la Seguridad del Paciente requiere abordar todas las oportunidades para que el paciente reciba una atención adecuada basada en evidencia. Por todo ello, la AMM subraya que es necesaria una regulación adecuada y rigurosa acorde con las mejores prácticas que aborde los riesgos y reduzca los daños potenciales que puedan ocasionar las pseudoterapias y las pseudociencias. Además, recuerda que las pseudoterapias y pseudociencias no deben considerarse especialidades médicas reconocidas por la comunidad científica ni avaladas legalmente con un título de especialista o subespecialista en pseudociencias.
 
Resaltan que todos los actos de intrusismo profesional, las actividades de pseudoterapias y pseudociencias que pongan en riesgo la salud pública de la población deben denunciarse ante las autoridades competentes, incluida la publicidad engañosa y los sitios de salud en Internet no acreditados que oferten servicios o productos que pongan en riesgo la salud de los pacientes, además debe respetarse la confidencialidad del paciente. El papel de los medios de comunicación generales y especializados en pro de la transparencia y la veracidad a la hora de aumentar la conciencia científica pública crítica resulta fundamental, afirman.
 
Por último señalan que los médicos deben ser formados para identificar las pseudociencias /pseudoterapias, las falacias lógicas y los sesgos cognitivos y aconsejar a sus pacientes en consecuencia. Deben ser conscientes de que algunos grupos de pacientes, como los pacientes con cáncer, enfermedades psiquiátricas o enfermedades crónicas graves y los niños, son particularmente vulnerables a los riesgos asociados al uso de pseudoterapias.

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