Los templos del griego Asclepio y el romano Esculapio

Abel Fernando Martínez Martín | 18/03/2018 - 02:31 | Compartir:

Templos-hospitales, templos-sanatorios, balnearios, que se desarrollaron a la par que la medicina científica griega, pero que nunca compitieron ni polemizaron y más bien se consideraron complementarios. Homero no los nombra en su obra; los estudios arqueológicos ubican su florecimiento en el siglo V antes de nuestra era. Existieron cerca de 400 templos; se introdujo el culto de Asclepio, hijo de Apolo, en Atenas en el 420 antes de nuestra era y con él iba incluido el culto a las serpientes. Una serpiente que sube por su vara se convierte en el caduceo, símbolo de la medicina. Los templos de Asclepio, llamado Esculapio por los romanos, estuvieron vigentes por un milenio, estando presentes hasta el 500 de nuestra era.

Los templos del griego Asclepio y el romano Esculapio
Estatua de Asclepio hallada en el templo griego de Epidauro y maqueta del templo de Esculapio, con forma de barco, en la Isla Tiberina de Roma.

La curación se efectúa en ellos mediante un largo proceso que termina en la Incubación, sueño terapéutico, sugestión; para otros, una especie de cura psicoanalítica mediante la interpretación de los sueños por parte de los sacerdotes. Esculapio se le aparece al paciente durante el sueño en el Abatón y lo cura o le sugiere una dieta o un tratamiento. El paciente previamente recibió baños purificadores, ungüentos, masajes, dietas, ayunos, sacrificios, oraciones, descansos y participación en ritos y ceremonias que ocupan varios días de espera, antes del sueño en el Abatón ante la estatua de Esculapio. Tenían animales sagrados en el templo, hasta Sócrates, lo último que pronuncia es que le sacrifiquen un gallo a Esculapio; todo paciente debía ofrecer sacrificios. Hay mención de perros y serpientes que lamen las heridas e intervienen en las curaciones. No se admitían en los templos ni mujeres embarazadas ni moribundos. Estaban ubicados en lugares privilegiados, aireados, llenos de naturaleza, bosques, fuentes, termales, tenían varios edificios, el Templo, el Abatón de las incubaciones, plazas, gimnasio y baños; en Epidauro hay teatro para 20.000 espectadores y estadio.

Son famosos los templos de Asclepio de Pérgamo (370 a.E), Cos (200 años después de la muerte de Hipócrates), Cnido, Epidauro, Éfeso, Roma (291 a.E. con ocasión de una peste fue introducido el dios). El de Éfeso convertido en academia, premiaba nuevos tratamientos, instrumentos o procedimientos quirúrgicos. Debido a una peste que asoló a Roma en el año 293 de nuestra era, los sacerdotes recomendaron traer desde Epidauro el culto. Una comisión se desplaza en barco para regresar de Epidauro con la serpiente sagrada que, según se cuenta se arrojó espontáneamente por la borda de la nave que surcaba el Tíber sobre la isla que recibe el nombre del río. La epidemia cesó en ese instante y por eso se erigió en la isla Tiberina el templo a la deidad griega, romanizada como Esculapio. 

Se trata sacerdotes-médicos y la curación era sobrenatural, los dioses enviaban las enfermedades, los dioses las curaban, mediante exvotos los pacientes narran las curaciones. Utilizaban recomendaciones dietéticas, ejercicios y daban tratamientos. Al ser lugares donde se concentraron los enfermos, terminaron produciendo un saber empírico que generalizó sobre la enfermedad, permitiendo que terminaran convirtiéndose en escuelas de medicina. Después resurgen, en Atenas es reintroducido con solemnidad su culto en el 42 a.E. Termina Asclepio agrupando a todas las deidades dispensadoras de salud en el mundo antiguo, su mujer, Epione, calma el dolor, su hija Higea es el símbolo de la Higiene, de la prevención en salud; su otra hija, Panacea, todo lo cura; su enano hijo, Telésforo, es el símbolo de la convalecencia del enfermo y, sus hijos Macaón y Padalirio, que aparecen como médicos y militares en la Ilíada, son los dioses protectores de los cirujanos. Cuenta la leyenda que dos ciegos que había curado en el templo se negaron a pagarle a Esculapio y éste los cegó de nuevo. Existían exactas prescripciones para el pago de los honorarios. Con la llegada del cristianismo desaparece el culto de Esculapio que es asumido por los santos cristianos dispensadores de salud como Cosme y Damián.

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Abel Fernando Martínez Martín
MD, Mgs y Doctor en Historia. Profesor asociado de la Escuela de Medicina de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y director del Grupo de investigación 'Historia de la Salud en Boyacá' de la UPTC.