Mesmer y su polémico magnetismo animal

Abel Fernando Martínez Martín | 18/11/2019 - 09:51 | Compartir:

Franz Friedrich Anton Mesmer fue un polémico médico alemán que nació en 1734 en Iznang, Suabia, suroeste de Alemania, en 1734. Primero cursó estudios de teología y de derecho, se graduó luego de doctor en Filosofía y terminó licenciándose en medicina en la Universidad de Viena, a los 30 años, en 1764, presentando la tesis Sobre la influencia de los planetas en el cuerpo humano, en la que planteaba el influjo gravitacional que tenían los planetas sobre la salud y la enfermedad del cuerpo humano, idea que lo llevaría más tarde al concepto que lo haría famoso, el de magnetismo animal, también llamado mesmerismo, que Franz Anton Mesmer concebía como un fluido invisible, que circulando por canales, posibilitaba el funcionamiento nervioso del cuerpo humano, cuyo desequilibrio, debido a la obstrucción de estos canales magnéticos impidiendo el flujo, era la causa de las enfermedades que se debían a la acumulación de energía en el pecho, el epigastrio o los órganos sexuales.

Mesmer y su polémico magnetismo animal
Ilustración de fin  del siglo XVIII utilizada por Mesmer para hacerse publicidad en París, donde no obtuvo nunca el beneplácito de las sociedades médicas que cuestionaron la cientificidad del Magnetismo Animal, importante descubrimiento del Sr. Mesmer Dr en Medicina de la facultad de Viena en Austria.

El método terapéutico se centraba en la manipulación del magnetismo animal, primero usó imanes, planteando que como atraía la limadura de hierro, podía sacar enfermedades del cuerpo, colocaba el hierro imantado en forma de herradura en varias partes del cuerpo, lo que no dolía como las molestas sangrías, lavativas o eméticos que utilizaba la medicina de su tiempo, técnica con imanes que pronto abandonó por otras técnicas de sugestión, como la imposición de manos, que lo hicieron famoso en su tiempo y lo llenaron de clientela y de dinero. 

Tras graduarse, se casó con una viuda rica entrada en años y trabajó como médico, primero en Viena, de donde huyó tras fracasar en la cura de una joven ciega y luego en Paris (1777) donde corre la noticia de la llegada del famoso médico alemán que curaba las enfermedades del alma. La clientela era tan abundante que Mesmer inventó un sistema de tinas interconectadas o árboles magnetizados en su jardín que le permitieron tratar a varios pacientes al mismo tiempo. Magnetizaba el agua, la daba a beber o hacía bañar o meter los pies y agarrase de las manos a sus pacientes. En 1778 erigió en París un hospital para aplicar sus famosas curas magnéticas

Mesmer fue uno de los primeros valedores de un joven músico que nacía en Viena: Wolfgang Amadeus Mozart, que lo incluye en una de sus óperas, Cosi Fan Tutte, drama jocoso en dos actos, de 1790, con música de Mozart. Mesmer escribió el libro Memoria sobre el descubrimiento del magnetismo animal (1779), que incluye 27 proposiciones sobre el magnetismo animal, y el Tratado histórico de los hechos relativos al magnetismo animal (1781), pero nunca logró el reconocimiento de la Academias de Medicina y de las sociedades de Ciencias sobre sus polémicos, poco ortodoxos y de moda tratamientos. Postuló que las enfermedades podían curarse induciendo una crisis que provocaban personas con niveles elevados de magnetismo animal, como él.

El rey de Francia Luis XVI, para acabar con la controversia de una vez por todas, nombra una Real Comisión en 1784, con el fin de disipar dudas en torno al mesmerismo. La real comisión formada por físicos, químicos, médicos, biólogos y astrónomos se centró en demostrar la no existencia del magnetismo animal al que Mesmer atribuía sus éxitos. La comisión incluía, entre otras personalidades de la ciencia de la ilustrada época, al embajador de los Estados Unidos Benjamín Franklin, al célebre médico y diputado francés Joseph-Ignace Guillotín, y al llamado el “Padre de la Química moderna”, Antoine Lavoisier.  En 1825 otra comisión emitió, de nuevo, un concepto desfavorable. Tras el fallo, a Mesmer se le acaba la popularidad, abandonó Francia y se trasladó a la ciudad alemana de Spaa.

Sobre sus actividades se pierde la pista en los veinte años siguientes. Mesmer muere en 1815. Se considera que el mesmerismo, hoy totalmente olvidado, supone el origen teórico-práctico sobre el que se asentaron las técnicas de la hipnosis que James Braid desarrolló en 1842.

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Abel Fernando Martínez Martín
MD, Mgs y Doctor en Historia. Profesor asociado de la Escuela de Medicina de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y director del Grupo de investigación 'Historia de la Salud en Boyacá' de la UPTC.