Medicina Tradicional China. Prevención y Jardinería

Abel Fernando Martínez Martín | 10/09/2018 - 00:56 | Compartir:

Para la medicina tradicional china el ser humano es un microcosmos que hace parte del todo, del macrocosmos del universo. Cuando la energía del organismo humano se mantiene en estado natural, en equilibrio dinámico y en plena armonía con la Naturaleza, fluye por el sistema canalar sin interrupciones, el Yin y el Yang se complementan y florece el jardín de la salud humana, mental y físicamente, pues no separan psique y soma.

Medicina Tradicional China. Prevención y Jardinería
Haung Di, el 'Emperador Amarillo' y el Su Wen (Huang Di Nei Jing Su Wen), que junto con el Ling Shu conforman el Nei Jing (Huang Di Nei Jing), el texto médico clásico más importante y base de la medicina tradicional china.

Dos principios fundamentales en la medicina tradicional china son que la existencia de una enfermedad representa una falla en la atención medica preventiva, y la salud es una responsabilidad que comparten por igual tanto el médico como el paciente. El médico actúa fundamentalmente como guía y consejero, como el instructor que enseña al paciente las normas básicas y las estrategias que le permitirán salir victorioso en el juego de la salud, pero es responsabilidad y depende de cada individuo el ganar o perder la salud.

La táctica esencial aplicada por la medicina tradicional china es la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, como lo afirman los versos clásicos del Tao Te King: "Antes de que aparezca un mal presagio, es fácil tomar precauciones... Conviene tratar las cosas mientras se están formando, ponerlas en orden antes de que surja la confusión". El enfoque preventivo de la medicina tradicional china en el campo de la salud se resume en el proverbio: "Un remiendo a tiempo ahorra ciento". Los chinos siempre han sido conscientes de la conveniencia de dedicar tiempo y dinero a una acción preventiva en salud, en lugar de que un centenar de remiendos curativos. Los chinos aprendieron que uno es lo que come, y saben que una alimentación sana es la mejor medicina preventiva. Según el Canon Médico del Emperador Amarillo, uno de los iniciadores de la civilización china, "este método es comparable al comportamiento de una persona que no empieza a cavar un pozo hasta que no tiene sed, o que no empieza a forjar sus armas hasta que no está en medio de la batalla". En la medicina china, "el buen médico enseña a sus pacientes a mantener la salud". Un buen profesional de la medicina no es aquel que trata una enfermedad sino quien es capaz de evitar que la persona pierda su buen estado de salud. 

En las familias tradicionales chinas, se contrataba al médico de familia no sólo para tratar a los enfermos que existiesen, sino sobre todo para mantener sanos a todos los que vivían en la casa, incluidos los criados. El médico visitaba la casa regularmente, oía, interrogaba, examinaba, tocaba y proporcionaba los consejos y remedios que convenían. Mientras los habitantes de la casa estaban sanos, el médico chino recibía una suma todos los meses, pero si alguno enfermaba, dejaban de pagarle hasta que devolviera la salud al paciente, pagando mientras tanto de su bolsillo. Los ingresos médicos dependían de que sus clientes se mantuvieran sanos, y no de tratarlos por enfermedades que se podrían haber evitado con un "remiendo a tiempo".

Para la medicina tradicional china, el cuerpo humano es un jardín vivo y próspero, y el médico es el jardinero que periódicamente corta, poda, desyerba, riega, fertiliza y se ocupa de los distintos organismos para evitar que todo el jardín se marchite y decaiga.

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Abel Fernando Martínez Martín
MD, Mgs y Doctor en Historia. Profesor asociado de la Escuela de Medicina de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y director del Grupo de investigación 'Historia de la Salud en Boyacá' de la UPTC.