El Ojo de Horus, el más poderoso amuleto sanador de Egipto

Abel Fernando Martínez Martín | 13/04/2020 - 07:30 | Compartir:

Primitiva y legendaria alegoría del triunfo de la vida sobre la muerte, de la luz sobre la oscuridad, el Ojo de Horus, conocido también como Wadjet o Udyat, es un símbolo solar que encarnaba en el milenario valle del Nilo el orden, lo inalterado, el estado perfecto y, también, el renacer. Es un símbolo de estabilidad cósmico-estatal, que representa en el antiguo Egipto de las pirámides y los faraones el poder curativo.

El Ojo de Horus, el más poderoso amuleto sanador de Egipto
El protector y sanador Ojo de Horus, Udyat, en un collar pectoral egipcio, que se encuentra en el Museo de El Cairo. Este collar fue hallado alrededor del cuello de la momia real. Su descubridor, Howard Carter en 1925, la momia real es la del joven faraón Tutankhamon, quien reinó en el siglo XIV antes de nuestra era. El conjunto está formado con incrustaciones de oro y en su mayor parte con cuentas de vidrio policromado intercalado con piedras de cornalina y lapislázuli.

Empleado como amuleto hasta nuestros días, el mágico Ojo de Horus, apoyado en el mito de Osiris, es una especie de talismán que protege al que lo porta de las enfermedades, de los peligros que lo acechan, del "mal de ojo", utilizándolo hasta en las momias, para que no se desintegraran en el largo camino de la muerte, por eso el amuleto les era introducido durante el vendado de la momia entre las blancas telas de lino.

El Ojo de Horus, o Udyat (la unidad, la salud), se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando Horus, el dios Halcón, lo empleó para devolver la vida a su padre Osiris, a quien matara su hermano Seth. Gozó de gran popularidad en el Antiguo Egipto, siendo considerado uno de los más poderosos amuletos: potenciaba la vista, protegía y remediaba las enfermedades oculares, se utilizaba contra “el mal de ojo” y sus efectos se extendían desde los niños a los difuntos. 

El Ojo de Horus simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de volver nacer, como el divino Osiris, cuando su mujer Isis, madre de Horus, le aplicó el Ojo de Horus, el Udyat, el ojo derecho que su hijo había perdido cuando era niño en un enfrentamiento con su tío Seth, y que este había destruido en 64 fragmentos y que Tot, el dios de la ciencia y la medicina, uniendo nuevamente los fragmentos, había convertido en Udyat, con el que el mutilado dios Horus recuperó la vista por el ojo derecho y se convirtió en amuleto, en objeto sanador, que renació de la muerte, el mundo había perdido la luz y quedado a oscuras desde que Horus perdió el ojo y cuando lo recuperó gracias a Tot, volvió a retornar el día. Mientras que el ojo izquierdo se equiparaba con la Luna y la noche, el derecho, el Ojo de Horus, representa al día y al Sol. La referencia mitológica aparece mencionada en los papiros médicos. "Yo soy Thot el médico del ojo de Horus", se deja constancia en el papiro de Hearst.

Las recetas médicas, desde hace siglos, suelen estar encabezadas por el récipe, el símbolo Rx, que tiene la particular propiedad de transformar un simple trozo de papel en un artículo de uso médico una receta, que antes iba dirigida al boticario y hoy al farmaceuta. Al parecer el símbolo Rx proviene de antiguas prácticas alquímicas de origen poco preciso y se afirma que puede derivar del sanador amuleto egipcio, el Udyat, el protector "Ojo de Horus". 

Las diversas partes que lo componen se utilizaron también como sistema de numeración fraccionario en divisiones de capacidad (medidas del trigo y la cebada) y extensiones de tierra cultivables. La unidad de capacidad en el antiguo Egipto era el heqat cuya equivalencia eran unos 4.8 litros. Cada una de las partes del Ojo era una fracción de heqat. 

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Abel Fernando Martínez Martín

Doctor en Medicina y Cirugía, magíster y doctor en Historia.
Grupo de investigación Historia de la Salud en Boyacá- Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

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